En particular, en la sesión de apertura de la mañana del 20 de enero de 2026, en nombre del XIII Comité Ejecutivo Central del Partido, el Secretario General To Lam presentó un informe sobre los documentos presentados al Congreso, en el que destacó el fuerte cambio hacia el pensamiento de "construir el desarrollo".
Junto con la presentación del Ministro de Cultura, Deportes y Turismo - Nguyen Van Hung, el Congreso ha esbozado una imagen completa, donde la cultura se coloca en el centro, identificada como un recurso endógeno central para el desarrollo sostenible del país.
El cambio de pensamiento estratégico
La historia revolucionaria vietnamita ha demostrado que la cultura es la cristalización de los buenos valores de la nación a través de miles de años de construcción y defensa del país. Este importante recurso endógeno ha nutrido la sabiduría, el alma, el espíritu y la valentía del pueblo vietnamita. La práctica histórica muestra que cada vez que el país se enfrenta a peligros o desafíos, el espíritu de gran unidad nacional, con una ardiente tradición patriótica y una voluntad de autosuficiencia, se ha convertido en una fuerza sin igual. Esa fuerza proviene de la bondad, el afecto, el espíritu de tomar la gran justicia para vencer la crueldad, tomar la benevolencia para reemplazar la violencia, junto con la capacidad de heredar y crear en la absorción de la esencia de la humanidad.
Consciente de esa importancia, desde el nacimiento del Partido, el Partido y el Presidente Hồ Chí Minh determinaron la posición especial de la cultura. El Esquema sobre Cultura de 1943, el primer programa del Partido sobre cultura, estableció la cultura como uno de los tres frentes clave junto con la política y la economía. Este pensamiento y visión continuaron siendo heredados y desarrollados a través de los Congresos. El Presidente Hồ Chí Minh, un personaje cultural destacado, afirmó que la cultura debe orientarse hacia la nación para implementar la independencia, la autosuficiencia, la autonomía y que la cultura debe iluminar el camino para que la nación avance.
En el XIV Congreso del Partido, el pensamiento sobre la cultura tuvo un desarrollo sobresaliente, vinculado al pensamiento de "construir el desarrollo". El Informe Político presentado por el Secretario General To Lam identificó 12 grandes orientaciones para el país en la nueva etapa. En esta estructura estratégica, la cultura ya no se sitúa aislada o solo desempeña un papel complementario, sino que se coloca en el centro de la arquitectura del desarrollo nacional. Si antes la cultura se veía a menudo desde la perspectiva de una "plataforma espiritual", ahora la cultura se establece como un recurso endógeno que contribuye directamente al desarrollo sostenible. El nuevo modelo de desarrollo define el desarrollo socioeconómico y la protección del medio ambiente como el centro, la construcción del Partido como clave, la defensa y la seguridad como importantes, y el desarrollo cultural y humano como la base, como el motor para realizar la aspiración de superación.
Esta disposición tiene un significado metodológico importante. Para desarrollarse de forma rápida y sostenible, la nación debe ascender desde una base sólida. Esta base no se limita a la infraestructura material o económica, sino a la capacidad, la disciplina y la confianza social, factores que se componen de la cultura y las personas. Acelerar el desarrollo sobre una base cultural débil, carente de un sistema de valores común, carente de normas de conducta o cultura de cumplimiento y creatividad conducirá al riesgo de colapso. Por lo tanto, el XIV Congreso y la Resolución 80-NQ/TW del Buró Político han colocado la cultura en la posición correcta como condición fundamental para todas las grandes aspiraciones, como pilar y sistema regulador para el desarrollo.

3 grandes orientaciones para promover la fuerza endógena
Para hacer realidad el papel fundamental de la cultura en la nueva era, el Ministro Nguyen Van Hung presentó 3 grandes orientaciones estratégicas, con el objetivo de transformar el poder cultural en poder político y social.
La primera orientación identifica el desarrollo de la cultura y las personas como un importante recurso endógeno, un gran motor para un desarrollo rápido y sostenible. La cultura debe colocarse en una relación integral, estrechamente vinculada y armoniosa con la política, la economía, la sociedad, la defensa, la seguridad y las relaciones exteriores. En última instancia, el desarrollo de la sociedad es el desarrollo de la cultura, y la sublimación de la cultura representa la cima de ese desarrollo. Este punto de vista afirma que el desarrollo económico, la estabilidad política y social son la premisa para construir la cultura, pero por el contrario, la cultura es el motor que impulsa la economía y la política.
La segunda orientación enfatiza la relación orgánica entre la cultura y el ser humano. La cultura se origina en el factor humano, y el ser humano es tanto un sujeto creativo como un beneficiario de los frutos culturales. El propósito del desarrollo cultural es para la perfección del carácter y la capacidad humana, y al mismo tiempo construir personas para continuar desarrollando la cultura. La estrategia en la nueva era requiere construir un entorno cultural sincrónico vinculado a la construcción de personas socialistas. La implementación efectiva del sistema de valores nacionales, el sistema de valores culturales, el sistema de valores familiares y los estándares del ser humano vietnamita son factores decisivos para crear motivación creativa, coraje, inteligencia y despertar la aspiración de superación de la nación.
La tercera orientación afirma que la cultura en la nueva era debe tomar la felicidad del pueblo y la perdurabilidad de la nación como el objetivo más alto. Construir y desarrollar la cultura es una causa revolucionaria a largo plazo, que requiere perseverancia y participación de toda la sociedad. Solo cuando se movilicen todos los recursos internos de toda la nación, esta causa ganará. Este proceso requiere la capacidad de manejar armoniosamente las parejas de relaciones dialécticas: entre la construcción y la oposición, entre la tradición y la modernidad, entre la preservación y el desarrollo, y especialmente entre la vida real y el espacio virtual en el contexto de una fuerte transformación digital.
La ciencia y la tecnología son el motor central.
Sobre la base de las 12 principales orientaciones del Informe Político y las ponencias en el Congreso, el sistema de soluciones para el desarrollo cultural se construye de manera integral, en el que destaca el papel de la ciencia y la tecnología y la innovación.
La primera y más importante solución es renovar fuerte y integralmente el pensamiento y unificar la conciencia sobre el desarrollo cultural. Es necesario ser profundamente consciente de que las personas son la base, los recursos y el sistema regulador para el desarrollo. La tarea central es fomentar el sistema de valores nacionales, familiares y humanos, nutrir cualidades patrióticas, humanas, responsables, honestas, creativas y disciplinarias. En particular, es necesario crear un entorno cultural saludable para nutrir y difundir buenos valores, al tiempo que los protegemos de los impactos negativos de la economía de mercado y el espacio digital. La renovación del pensamiento debe concretarse integrando objetivos culturales en las estrategias de planificación del desarrollo socioeconómico, mejorando la responsabilidad de los líderes.
La segunda solución se centra en perfeccionar las instituciones en una dirección constructiva, con el objetivo de liberar y desbloquear los recursos. El trabajo de revisión, suplementación y perfeccionamiento de la legislación, los mecanismos y políticas relacionados con la inversión cultural, la conservación del patrimonio y la industria cultural es urgente. Es necesario centrarse en perfeccionar las instituciones de integración de acuerdo con la práctica internacional, eliminando los cuellos de botella en el mecanismo de inversión y la socialización.
La tercera solución identifica la inversión en cultura como la inversión en el desarrollo sostenible y el futuro de la nación. Además de movilizar recursos financieros, es necesario prestar especial atención a la mejora de la calidad de los recursos humanos, el equipo que crea y lidera directamente los valores culturales. El equipo de intelectuales, artistas y funcionarios de gestión cultural necesita mejorar su capacidad profesional, ética profesional y capacidad de adaptación tecnológica.
La cuarta solución considera el desarrollo de la industria cultural y la economía creativa como un nuevo motor de crecimiento. Este campo no solo contribuye directamente al crecimiento del PIB, creando empleos, sino que también aumenta el poder blando nacional. Para desarrollar este ecosistema, se necesita una estrecha conexión entre el Estado, las empresas, la comunidad creativa y el mercado.
La quinta solución, y este es un punto culminante especial en el Informe Político en el XIV Congreso, es promover el desarrollo de la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital. Según las 12 principales orientaciones identificadas, la ciencia y la tecnología y la transformación digital deben convertirse en el motor central del desarrollo. En el campo cultural, esto significa que la tecnología no es solo una herramienta de apoyo, sino una plataforma para mejorar la productividad creativa y la competitividad de los productos culturales. La transformación digital debe convertirse en una herramienta para mejorar la eficiencia de la gestión cultural, la capacidad de autonomía nacional y garantizar la seguridad cultural en el ciberespacio. Esta es una forma de crear nuevos modelos de negocio cultural, crear nuevos empleos y nuevos valores añadidos, ayudando a la cultura vietnamita a dominar el espacio digital y extenderse fuertemente.
La sexta solución es integrarse proactivamente internacionalmente en cultura. Es necesario cambiar el pensamiento de un simple intercambio a una cooperación profunda, con el fin de promover el poder blando nacional. La estrategia de comunicación para promover la imagen de Vietnam en el extranjero debe definir la cultura como el pilar y el contenido central.
Sistema de valor y Gobernanza Nacional: De la orientación a la acción
Un punto culminante especial en el documento del XIV Congreso es el papel del sistema de valores en la configuración del desarrollo. En el contexto de la explosión de la información y la fuerte interconexión de valores globales, existe el riesgo de que las normas se tambaleen y la confianza se erosione. En ese momento, el sistema de valores juega un papel como una brújula y un circuito subterráneo para que la sociedad no se deslice fuera de la base fundamental. La construcción e implementación sincrónica del sistema de valores nacionales, culturales, familiares y las normas del pueblo vietnamita no es solo un lema sino un trabajo de construcción social.
Además, la cultura en el XIV Congreso del Partido se ha elevado a un estándar de gobernanza y acción. El informe político plantea la necesidad de diseñar un mecanismo de control del poder, en el que el poder debe estar dentro del marco de la ley, la moral, la cultura, las tradiciones nacionales y la creencia del pueblo. La conexión entre el documento del Congreso y la Resolución 80 muestra claramente la determinación de administrativizar la cultura en un sentido positivo: Poner la cultura en el programa de acción, en el mecanismo de supervisión y los criterios de evaluación.
Además, el pensamiento sobre la seguridad en la nueva era también ha integrado profundamente el factor cultural. El concepto de "seguridad cultural e ideológica" confirma la realidad de que la competencia nacional actual es feroz en el campo de los valores y las creencias. Proteger la cultura no es cerrado, sino fortalecer la resistencia, mejorar la capacidad de distinguir lo correcto de lo incorrecto, lo verdadero de lo falso, lo bello de lo feo para la sociedad.
El XIV Congreso Nacional del Partido abrió un nuevo capítulo para la causa del desarrollo cultural nacional. A través del Informe Político, nuestro Partido ha afirmado la máxima determinación política, pasando a la mentalidad de "construir el desarrollo", poniendo la cultura y las personas en el centro. La cultura no es solo una base espiritual, sino que se ha convertido en un recurso endógeno, un motor y un sistema regulador para un desarrollo rápido y sostenible. La identificación de la ciencia y la tecnología, la innovación y la transformación digital como la fuerza motriz clave creará un impulso para que la cultura vietnamita avance.