En el contexto del mercado interno que compite ferozmente con los éxitos de taquilla importados, los elementos culturales locales son el "ancla" que ayuda a las películas vietnamitas a afirmar una posición especial en el corazón del público. Con el proyecto "Tierra Roja", el equipo de producción se ha embarcado en un viaje desafiante para recrear el heroico flujo del tiempo, tocando el alma del pasado.
Sin embargo, la historia al entrar en el santuario del cine comercial debe enfrentarse a las estrictas leyes del mercado. Una película proyectada en cines está estrictamente limitada en duración (solo unas dos horas), mientras que el alcance del evento histórico es muy grande.
Ante este problema, el productor Hoàng Quân reconoció que la prensa es un eslabón indispensable en la cadena de valor de la industria cultural, desempeñando un papel en la extensión del margen para que los valores detrás de la película sigan extendiéndose ampliamente.
Cuando el cine y los medios de comunicación se dirigen juntos a preservar e introducir los valores culturales e históricos de Vietnam, será una importante relación simbiótica de la industria cultural.
Cualquier industria cultural que quiera desarrollarse de manera sostenible debe resolver el problema del público futuro. Para el mercado cinematográfico vietnamita actual, la generación joven de espectadores (Gen Z y Alpha) es la fuerza de consumo que decide los ingresos y la vitalidad de la obra.
Explotar el factor histórico local para este segmento es un doble desafío: ¿Cómo crear una sensación de cercanía, adecuada para los gustos modernos, y preservar intactos los valores fundamentales sin caer en un camino trillado y estereotipado?
Desde la perspectiva del productor, Hoàng Quân espera transformar el género de películas históricas de ser "quisquilloso" a un producto atractivo en el mercado. Según el productor, la verdadera medida del éxito comercial de una película histórica no radica solo en las cifras de taquilla, sino en la capacidad de activar el orgullo y la curiosidad de los espectadores después de salir del cine.
El productor Hoàng Quân dijo: "Espero que la prensa y los medios no solo se detengan en evaluar si una película es buena o mala, sino que también puedan sugerir capas de significado cultural detrás de la obra. Si después de ver "Đất đỏ", el público quiere aprender más sobre la tierra, la gente o historias históricas relacionadas, entonces eso ya es un gran éxito. La prensa puede desempeñar un papel de puente para ayudar a despertar esa curiosidad, especialmente para el público joven".
Para construir una industria cultural cinematográfica sólida, la capacidad de producción de los estudios de cine y la capacidad de evaluación del sistema de crítica periodística deben ir de la mano. Cuando se enfrentan a obras que son experimentales culturales o recrean la historia, las diferentes perspectivas entre los cineastas y los medios de comunicación son inevitables. Esta fricción no frena el mercado, sino que, por el contrario, es la motivación para elevar el pensamiento artístico y la técnica de producción.
El productor Hoàng Quân expresó francamente que los cineastas genuinos no deben temer las olas de críticas duras y agudas de la opinión pública y la prensa. Según él, lo esencial es que esos comentarios y evaluaciones deben basarse en un espíritu constructivo, con investigación y comprensión seria de los materiales históricos. Las críticas multidimensionales son el "filtro" que ayuda a los productores a identificar los cuellos de botella en el proceso creativo, mejorando así el mecanismo de gestión y el pensamiento cinematográfico imbuido de identidad nacional en el futuro.
Un entorno de crítica saludable ayudará a los cineastas a ver los puntos que no han hecho bien, a comprender mejor cómo el público recibe la obra y a seguir perfeccionando los proyectos posteriores.
El cine histórico, cuando se coloca en el sistema de coordenadas de la industria cultural, ya no son los recuerdos silenciosos del pasado, sino que se convierte en un activo creativo dinámico, generando continuamente ganancias tanto en términos económicos como en valor espiritual. Los pasos innovadores de la serie de proyectos cinematográficos históricos recientes han demostrado la gran aspiración de los cineastas a reposicionar el valor histórico nacional en el mapa del cine nacional e internacional.

La tendencia a llevar historias históricas y culturales nacionales a la gran pantalla está abriendo un nuevo capítulo para el mercado cinematográfico nacional. Sin embargo, convertir los invaluables recursos históricos en productos culturales altamente competitivos no es un problema sencillo.