A medida que aumenta la edad, el cuerpo experimenta muchos cambios naturales. Entre ellos, la capacidad de mantener el equilibrio disminuye significativamente, lo que aumenta el riesgo de caídas y lesiones.
Después de los 50 años, el ejercicio no solo depende de la fuerza muscular, sino también de la coordinación entre el cerebro, el sistema nervioso, la respuesta sensorial, las articulaciones y la capacidad de controlar el cuerpo. Los ejercicios de equilibrio ayudan a mejorar esta coordinación, mejorar los reflejos y aumentar la estabilidad al moverse diariamente.
Ponte de pie con una pierna
Este ejercicio ayuda a evaluar y mejorar la capacidad de equilibrio general. Si puedes mantenerte firme durante más de 20 segundos sin tambalearte, el sistema de equilibrio está funcionando bien.
Ponte de pie en una superficie plana, con las 2 piernas separadas al ancho de las caderas, dejando los brazos sueltos de forma natural. Pasa el peso del cuerpo a la pierna izquierda, levanta lentamente la pierna derecha del suelo. Aprieta los abdominales, manteniendo los hombros alineados con el pecho, las caderas equilibradas.
Empieza a cronometrar cuando la pierna se aleja del suelo y detente cuando el pie toque el suelo. Puedes aumentar la dificultad cerrando los ojos. Realiza 3 series, cada serie de 20 a 30 segundos por pierna.
Mantén el equilibrio talón - tobillo
La postura de pie con un punto de apoyo estrecho ayuda a mejorar la estabilidad de ambos lados del cuerpo y la fuerza de los tobillos, factores que a menudo disminuyen temprano con la edad.
Coloca una pierna recta delante de la otra, los talones delanteros tocando los dedos traseros, similar a la postura de caminar sobre una cuerda. Mantén la espalda recta, levanta la parte superior de la cabeza y aprieta ligeramente los glúteos para estabilizar el cuerpo. Realiza 3 series, cada serie manteniéndose durante 30 segundos por cada lado.