El té verde puede ayudar a bajar la presión arterial y contribuir a prevenir la hipertensión, uno de los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares.
El componente EGCG en el té verde ayuda a mejorar la función de los vasos sanguíneos al promover la dilatación de las arterias y reducir la inflamación. Gracias a ello, mejora el proceso de circulación sanguínea, contribuyendo a apoyar el control de la presión arterial y reducir el riesgo cardiovascular.
Disfruta del té verde con fruta
Para aprovechar al máximo los beneficios del té verde, se puede combinar con alimentos ricos en vitamina C como las naranjas y mandarinas. La vitamina C ayuda a aumentar la capacidad de absorción de EGCG, mejorando así la eficacia antioxidante.
Además, el té verde también se puede usar con fruta o una pequeña cantidad de leche para mejorar el sabor y el valor nutricional.
Limite el azúcar adicional al beber té verde.
Debes limitar los edulcorantes al beber té verde. Agregar demasiado azúcar puede reducir los beneficios para la salud cardiovascular. Si necesitas aumentar el sabor, puedes usar un poco de jugo de limón, naranja o miel en cantidades moderadas.
Preparar el té correctamente para retener los antioxidantes
La temperatura y el tiempo de preparación del té afectan directamente la calidad nutricional. El té verde debe prepararse a unos 80 - 85°C durante 3 - 5 minutos para asegurar un equilibrio entre el sabor y el contenido de antioxidantes.