Algunas notas que ayudan a proteger la salud hepática, apoyando la función hepática eficaz:
Comer muchas comidas pequeñas y regulares, no saltarse comidas ni comer demasiado.
Beba de 6 a 8 vasos de agua al día.
Elige regularmente alimentos integrales, fuentes de proteínas de frijoles, carne magra, cereales integrales, productos lácteos bajos en grasa y fuentes de grasas saludables de nueces, aguacate y pescado graso.
Añade muchas frutas y verduras frescas, especialmente aquellas de colores brillantes como naranja, amarillo, rojo y verde, ya que contienen muchos nutrientes beneficiosos para la salud.
Limite el consumo de grasas saturadas y azúcar, incluidas las bebidas azucaradas, las patatas fritas, los pasteles y la comida rápida.
Elige productos integrales en lugar de productos refinados o blanqueados.
Reducir la cantidad de sal en la dieta ayuda a prevenir la acumulación de líquidos, reduciendo así el riesgo de hígado graso y protegiendo la función hepática del debilitamiento con el tiempo.