Ajustar los hábitos alimenticios
Según el Centro Médico de la Universidad de Nueva York, el primer paso es identificar y limitar los alimentos estimulantes como los fritos, el café, el chocolate, los alimentos picantes o los refrescos.Además, comer despacio, dividir las comidas en porciones más pequeñas y evitar comer demasiado también ayuda a reducir la presión sobre el estómago.
Los expertos también recomiendan no comer cerca de la hora de acostarse porque es fácil causar reflujo ácido.
Cambiar la postura y los hábitos de vida
Las personas con reflujo deben evitar acostarse inmediatamente después de comer, lo mejor es esperar al menos 2-3 horas. Elevar la cabeza al dormir o acostarse de lado izquierdo también ayuda a limitar el reflujo ácido en el esófago. Además, evite usar ropa demasiado ajustada para el abdomen para reducir la presión sobre el estómago.
Mantén un estilo de vida saludable
Las personas que mantienen un peso saludable, hacen ejercicio regularmente y no fuman tienen un riesgo significativamente menor de reflujo.
El control de peso es especialmente importante, ya que el sobrepeso aumenta la presión abdominal, lo que hace que el ácido se refluya fácilmente.
Los expertos enfatizan que los cambios de estilo de vida no traen resultados inmediatos, pero tienen un valor a largo plazo. Solo ajustando cada pequeño hábito cada día, los pacientes pueden reducir significativamente los síntomas y limitar la dependencia de los medicamentos.