En el Departamento de Tratamiento a Petición de Quan Su, Hospital K, dos casos de cáncer de cuello uterino en etapa temprana que acaban de ser tratados con éxito han demostrado claramente la eficacia de este enfoque.
La paciente Đ. T. T (41 años) fue diagnosticada con cáncer de cuello uterino en etapa local a través de exámenes ginecológicos periódicos. Debido a la lesión no invasiva y al deseo de la paciente de recuperarse rápidamente para volver pronto al trabajo, los médicos eligieron la cirugía vaginal natural (vNOTES) combinada con el robot Da Vinci Xi. Este método mínimamente invasivo ayuda a reducir el dolor, limitar los traumatismos y acortar el tiempo de recuperación.
Mientras tanto, la paciente L.T. L (62 años) padece cáncer de cuello uterino en etapa IB1. En este caso, el objetivo no es solo extirpar completamente el tumor, sino también preservar al máximo la función de la vejiga, el recto y evaluar con precisión el estado de los ganglios linfáticos. Los médicos realizaron una cirugía robótica de extirpación cervical radical para preservar los nervios, combinada con una biopsia de ganglios linfáticos de entrada con marcadores fluorescentes ICG. Esta técnica ayuda a determinar con precisión el riesgo de metástasis ganglionares, apoya el tratamiento eficaz y reduce las complicaciones postoperatorias.
Según el Dr. Đào Văn Tú, Jefe del Departamento de Tratamiento a Petición de Quán Sứ, la individualización del tratamiento y el tratamiento multimodal es una tendencia inevitable en la oncología actual. La decisión de tratamiento no depende de una tecnología específica, sino que se basa en una evaluación integral del estado de la enfermedad, las características de la lesión y las necesidades de cada paciente.
Los expertos creen que el desarrollo de la cirugía oncológica moderna no solo radica en la tecnología avanzada, sino también en la capacidad de elegir el método de tratamiento adecuado para cada caso, con el fin de lograr una eficacia óptima y mantener una calidad de vida duradera.
El punto en común de ambos pacientes es que se les detectó la enfermedad en una etapa temprana gracias a los chequeos médicos periódicos. Los médicos recomiendan que las mujeres se sometan a exámenes ginecológicos regulares y tomen la iniciativa de acudir a los chequeos cuando haya signos anormales como sangrado vaginal anormal, sangrado posmenopáusico, dolor pélvico prolongado o flujo vaginal anormal.
La detección temprana no solo ayuda a aumentar la posibilidad de curación, sino que también abre muchas opciones de tratamiento adecuadas para cada paciente.