El Departamento de Meteorología e Hidrología (Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente) dijo que, con motivo del Día Meteorológico Mundial de 2026, el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, envió un mensaje a la comunidad internacional. En él, advirtió que "el caos climático está reescribiendo las leyes del tiempo, con olas de calor récord, sequías prolongadas, aumento del nivel del mar y desastres extremos que ocurren cada vez con más frecuencia".
Según los líderes empresariales del Foro Económico Mundial, los desastres meteorológicos extremos se consideran el principal riesgo a largo plazo y también la fuerza impulsora de la iniciativa "Advertencia temprana para todos" iniciada por el Secretario General de las Naciones Unidas para proteger a las personas.
Esto no es sorprendente, porque los peligros relacionados con el clima extremo han causado pérdidas económicas registradas de hasta 4,3 billones de dólares en el período de 1970 a 2021, y también se han cobrado casi 2 millones de vidas.
La alerta temprana no es un lujo, sino una necesidad esencial, y al mismo tiempo aporta una clara eficiencia económica. Según el Banco Mundial, asegurar que todos tengan acceso a los servicios de alerta temprana puede prevenir daños a la propiedad de al menos unos 13.000 millones de dólares y pérdidas de bienestar de unos 22.000 millones de dólares al año. Solo una alerta temprana de 24 horas puede reducir los daños causados por tormentas o el calor hasta en un 30%.
El riesgo está aumentando a medida que las altas temperaturas aumentan los períodos de calor, lluvias extremas y ciclones tropicales (tormentas/depresiones tropicales) que se intensifican rápidamente.
El informe sobre el estado climático global de la Organización Meteorológica Mundial muestra que 2025 es uno de los tres años más calurosos jamás registrados en el mundo. Los últimos once años han estado entre los once años más calurosos en la historia de la observación. Las concentraciones récord de gases de efecto invernadero seguirán provocando temperaturas más altas en los próximos años.
La observación de la Tierra juega un papel más importante que nunca en el seguimiento de los rápidos impactos del cambio climático, incluido el aumento de la temperatura en tierra y en los océanos, la erosión del hielo y los glaciares, así como el aumento del nivel del mar. Esta es la base de la información meteorológica y climática, que sirve para tomar decisiones sobre el desarrollo económico y la protección de nuestras comunidades.
Según el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, la ciencia precisa y fiable es nuestra primera línea de defensa. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) y las agencias meteorológicas nacionales nos están ayudando a protegernos de forma segura tejiendo una red de datos global -desde tierra, océanos, atmósferas hasta el espacio- para convertir los resultados de las mediciones en pronósticos y de pronósticos en alertas tempranas.
Sin embargo, el sistema de monitoreo global está bajo mucha presión con lagunas importantes, especialmente en los países menos desarrollados y los pequeños estados insulares en desarrollo.
El tema de este año, "Monetrizaje de hoy, Protección del mañana", es un llamamiento a la acción. El Secretario General de las Naciones Unidas pide a los gobiernos, a los bancos de desarrollo y al sector privado que refuercen el apoyo a la columna vertebral de la vigilancia global, desde las estaciones de superficie hasta los satélites, garantizando que los datos se compartan de forma pública y justa.
Invertir en monitoreo traerá beneficios muchas veces mayores, ayudando a fortalecer la paz, la seguridad, la resiliencia y el desarrollo sostenible. Al monitorear hoy, podemos proteger el futuro por los humanos, por el planeta, por la prosperidad y para las generaciones futuras.