Además de los rincones oscuros y sofocantes del excesivo cuidado de los hijos por parte de los padres, la película "Pasos a la vida" también aporta un color contrastante pero igualmente digno de reflexión a través de los personajes de Trần Lâm (interpretado por Mạnh Trường) y bà Hạnh (interpretada por la Artista Meritoria Lan Hương).
En el pasado, la Sra. Hanh, por razones personales de fuerza mayor, optó por irse, dejando a su hijo pequeño luchando solo contra el proceso de crecimiento sin amor maternal.
Cuando la vida se estabilizó, la Sra. Hanh regresó trayendo consigo el deseo de reconciliarse y compensar a su hijo de antaño. Sin embargo, contrariamente a su imaginación, lo único que recibió a cambio fue frialdad, evasión e incluso aversión de Lam.

Esta negativa no es necesariamente por odio, sino un mecanismo de defensa psicológica natural. El niño que fue abandonado hace años tuvo que aprender a crecer sin su madre a su lado.
Ahora, teme que abrir su corazón para recibir sentimientos lleve a otro colapso. Las heridas de la infancia se han convertido en una barrera invisible, haciendo que Lâm se cierre a sí mismo ante su propia madre biológica.
Por el contrario, el esfuerzo de cercanía de la Sra. Hạnh ahora a veces se convierte en una presión sofocante para Lâm, este es también el suspiro de muchos padres modernos.
No pocas personas tienen la idea de irse por razones personales de fuerza mayor, absortas en perseguir el torbellino de la comida, la ropa y el dinero con la promesa de tranquilizarse: "Si tengo las condiciones en el futuro, compensaré a mi hijo".
Sin embargo, olvidan involuntariamente que el tiempo de la infancia no tiene un botón de pausa. Los apresurados esfuerzos materiales de compensación o la preocupación forzada en la edad adulta no pueden reemplazar los abrazos de la infancia.
Entrando en la vida" sugiere una perspectiva realista sobre las relaciones familiares en la sociedad moderna, la infancia de los niños pasa muy rápido y necesita la compañía directa de los padres en lugar de promesas de compensación en el futuro.
Los vacíos psicológicos causados por la falta de afecto familiar son muy difíciles de llenar por completo con lo material o la atención tardía. Este es un tema digno de reflexión para muchos padres ante las elecciones de la vida.
Porque el vínculo natural entre padres e hijos, una vez roto, necesitará un viaje muy largo con paciencia y comprensión real para poder repararse.