Durante muchos años, Vietnam ha ampliado continuamente las relaciones con países y socios de todo el mundo.
Hasta ahora, la red de socios estratégicos integrales y socios estratégicos ha sido la más amplia de la historia, cubriendo la mayoría de los principales centros económicos, científicos y tecnológicos del mundo. Se han firmado una serie de acuerdos de libre comercio de nueva generación, abriendo un amplio espacio de cooperación. Ese es un logro muy orgulloso de la diplomacia vietnamita.
Sin embargo, este logro debe promoverse aún mejor, como solicitó el Secretario General y Presidente To Lam en la reunión de trabajo con los Líderes del Ministerio de Relaciones Exteriores y los Embajadores y Jefes de Representaciones de Vietnam en el Extranjero en el marco de la 33a Conferencia Diplomática, celebrada en Hanoi en la tarde del 31 de julio.
El Secretario General y Presidente del Estado, To Lam, solicitó a los Jefes de las Agencias Representativas que definan la diplomacia para el desarrollo como el centro, cómo transformar las relaciones en un recurso de desarrollo sustancial.
Ese requisito también puede considerarse una nueva medida de la eficacia del trabajo exterior.
Se puede decir que la tarea de la diplomacia es allanar el camino, conectar y generar confianza entre los socios. Sobre esa base, las oportunidades de cooperación tendrán más condiciones para transformarse en el motor del desarrollo del país.
En el contexto de una competencia estratégica cada vez más feroz entre países, barreras comerciales, estándares verdes, regulaciones de origen o control tecnológico en constante cambio, el papel de las agencias representativas en el extranjero se vuelve cada vez más importante.
No solo promueven la imagen del país, sino que los embajadores también son un puente de información, contribuyendo a investigar, pronosticar y advertir tempranamente sobre las nuevas tendencias para que las agencias de gestión y las empresas nacionales se preparen de manera proactiva.
Cada información oportuna sobre políticas fiscales, barreras técnicas o tendencias de cambio de inversión puede ayudar a Vietnam a aprovechar las oportunidades y minimizar los riesgos en el proceso de integración.
Otro punto notable es el requisito de conectar a la comunidad vietnamita en el extranjero del Secretario General y Presidente To Lam. En la era de la economía del conocimiento, los recursos nacionales no solo radican en el capital de inversión, sino también en la materia gris, la tecnología, la red de expertos y empresarios en todo el mundo.
Si las agencias representativas desempeñan bien el papel de puente, esos recursos contribuirán de manera importante al proceso de innovación, transformación digital y desarrollo de industrias tecnológicas estratégicas del país.
Sin embargo, para que la diplomacia cree realmente valor, los esfuerzos del sector diplomático por sí solos no son suficientes. Porque una oportunidad de inversión solo se hace realidad cuando los ministerios, sectores y localidades se unen.
Un nuevo mercado solo se explota eficazmente cuando las empresas tienen suficiente capacidad para cumplir con los estándares internacionales. Una iniciativa de cooperación solo es efectiva cuando se implementa rápidamente con un sistema institucional abierto y un entorno de inversión favorable...
¡La diplomacia al servicio del desarrollo debe ser la responsabilidad común de todo el sistema!