La realidad muestra que las iniciativas derivadas de la práctica de producción, desde la optimización de operaciones, la mejora de líneas de producción hasta la aplicación de tecnología... en todas las localidades han estado y están aportando valores muy concretos.
Gracias a la aplicación de iniciativas en la producción, muchas empresas mejoran la eficiencia, reducen los costos y aumentan la competitividad. Los trabajadores también mejoran gradualmente sus ingresos, las condiciones de trabajo y tienen más oportunidades para afirmar sus capacidades.
Lo que vale la pena mencionar es que detrás de cada iniciativa no solo hay una solución técnica, sino también un cambio en la percepción del papel de los trabajadores.
De seguir principalmente el proceso existente, son cada vez más proactivos en la observación, el pensamiento y la propuesta de mejoras. Esta proactividad crea un recurso endógeno muy importante para el desarrollo de la empresa.
Sin embargo, para que el movimiento creativo vaya realmente lejos, además de lanzar el movimiento y recompensar extraordinariamente a los "árboles de iniciativas" como se ha hecho durante mucho tiempo, las empresas y las organizaciones sindicales deben tomar medidas adicionales para nutrir y mantener la motivación de los trabajadores.
Por ejemplo, es necesario incluir las bonificaciones basadas en el valor de beneficio de las iniciativas de los trabajadores en los convenios colectivos de trabajo. Esto tiene como objetivo superar la situación común en las empresas, donde las bonificaciones para los trabajadores que tienen iniciativas de beneficio suelen ser solo bonificaciones extraordinarias, dependiendo del bolsillo, el nivel de reconocimiento y la generosidad de cada propietario de la empresa, en lugar de tener regulaciones específicas y vinculadas al valor de beneficio.
Si se concreta con proporciones y cifras claras, esto no solo es una forma más transparente de reconocer a los trabajadores, sino que también ayuda a convertir las iniciativas de la motivación espiritual en una parte de beneficios prácticos, creando una base sostenible para fomentar la creatividad en las empresas.
Se puede ver que el movimiento de iniciativas lanzado por la Confederación General del Trabajo de Vietnam en los últimos tiempos, además de cifras concretas sobre el valor de beneficio, también ha estado y está contribuyendo a formar una nueva cultura laboral. Para que cada trabajador pueda convertirse en un "creador" en el verdadero sentido de la palabra en su propio trabajo.
Pero para que este significativo viaje de iniciativas continúe extendiéndose, las partes, especialmente el papel de la organización sindical, deben asegurar que lo importante sea mantener la armonía entre los intereses de las empresas y los trabajadores, entre la eficiencia económica y los valores humanos.
Solo cuando los trabajadores sientan claramente el reconocimiento y las oportunidades de desarrollo de sus contribuciones, la creatividad ya no será un movimiento oportuno, sino que se convertirá en un motor sostenible, acompañando el desarrollo de la empresa.