Pero para los habitantes de la capital, la pregunta no radica en la escala del capital, sino en la eficacia real, ¿pondrán fin a la congestión de millones de billones de VND?
En los días pico, muchas calles clave están casi "congeladas".Motocicletas y automóviles se agolpan, moviéndose centímetro a centímetro en el polvo y el sonido de las bocinas.No pocas personas pasan horas solo para viajar unos pocos kilómetros.
Sin embargo, las soluciones inmediatas suelen ser solo para hacer frente, desviar el tráfico, ajustar los semáforos, prohibir la circulación por horas.Cuando el volumen aumenta repentinamente, todas las opciones a corto plazo están sobrecargadas.
Según la nueva orientación, Hanoi dispersará el tráfico fuera del centro de la ciudad, complementará las rutas de conexión interregional con las provincias vecinas, desarrollará el ferrocarril urbano, especialmente explotando las líneas de metro. Cuando haya transporte público conveniente y puntual, la gente estará dispuesta a abandonar los vehículos personales.
Hanoi también está investigando la estructura de transporte en forma de "cueva de ajedrez" para aumentar la conexión entre las nuevas y antiguas áreas urbanas, renovar las calles destartaladas y reconstruir las áreas degradadas también es una dirección necesaria. Esta es la dirección correcta, porque muchos puntos de congestión local actuales provienen de infraestructuras sin conexión transversal, todo el flujo se concentra en algunos ejes principales.
Pero, el problema no es solo el dinero, sino el progreso y la disciplina de la implementación.
La realidad muestra que no pocos proyectos de transporte anteriores se retrasaron, superaron el presupuesto, causando un desperdicio de recursos sociales. Si ese escenario se repite, más de 2,6 millones de billones de VND también difícilmente crearán un cambio sustancial.
Por lo tanto, lo que la gente espera no son solo planes grandiosos, sino compromisos de progreso claros, mecanismos de supervisión transparentes y responsabilidades específicas de cada unidad de implementación.
Además de invertir en infraestructura, Hanoi tampoco puede evitar las soluciones para gestionar los vehículos personales, desarrollar el transporte ecológico y mejorar la conciencia de los participantes en el tráfico. La infraestructura, por extendida que sea, se sobrecargará rápidamente si los vehículos continúan aumentando sin control.
Gastar más de 2,6 millones de billones de VND es una gran decisión, pero el dinero del presupuesto debe transformarse en rutas fluidas, viajes de metro puntuales, viajes que ya no estén cansados de los atascos.
Cuando la ciudad está decidida a invertir a una escala sin precedentes, debe actuar de manera más drástica, transparente y efectiva.