No solo crear unidad de conciencia, sino que la propaganda también debe contribuir a despertar el espíritu constructivo, para que cada ciudadano se vea como un sujeto del desarrollo.
La realidad muestra que todas las políticas correctas deben hacerse realidad por acciones. Desde la reforma administrativa, la reorganización de la estructura organizativa, la transformación digital hasta el desarrollo de una economía verde o la construcción de una sociedad del aprendizaje, el éxito no solo depende de las políticas, sino también del consenso y el espíritu de participación de toda la sociedad.
Ese es también el momento en que el papel del trabajo de propaganda se expresa de una manera más profunda. No solo ayuda a la gente a entender "qué hacer", sino que también responde a las preguntas "por qué hacer" y "hacer para apuntar a qué".
Especialmente, en el contexto de una información cada vez más multidimensional, la gente no solo quiere escuchar, sino también esperar ver los resultados de la práctica.
Por lo tanto, el trabajo de propaganda y educación de hoy necesita contar más historias sobre innovación, sobre colectivos e individuos que se atreven a pensar, se atreven a hacer, localidades que saben cómo convertir las dificultades en oportunidades, empresas y trabajadores que están contribuyendo a enriquecer el país con creatividad y responsabilidad.
Esa es también la forma de nutrir una sociedad que siempre mira hacia adelante. Porque la aspiración de desarrollo no puede construirse solo con objetivos a largo plazo, sino que necesita recibir más energía de los logros diarios, de los cambios que la gente puede ver, sentir y participar directamente.
En la etapa actual, el país está implementando muchas políticas importantes con el requisito de innovar el pensamiento y los métodos de gestión. Esto requiere que el equipo de funcionarios y miembros del partido no solo comprenda firmemente la política, sino que también se convierta en personas inspiradoras en el trabajo y la vida.
Cuando cada funcionario sea verdaderamente ejemplar, cada agencia innova su forma de servir y cada localidad tome la iniciativa de encontrar soluciones a sus problemas, el trabajo de propaganda y educación tendrá el poder de persuasión más fuerte a partir de los propios resultados de la práctica.
El éxito del trabajo de propaganda y educación debe medirse por los cambios en la conciencia, la actitud y las acciones de la sociedad. Cuando la gente acompaña activamente las políticas de desarrollo, cuando el espíritu de innovación se convierte en el motor común de la comunidad, también es cuando el trabajo de propaganda y educación ha completado una de sus misiones más importantes.
Despertar la aspiración de desarrollar el país no es un trabajo exclusivo de un sector o un nivel, pero el trabajo de propaganda y educación juega un papel especial en la conexión de la voluntad del Partido con el corazón del pueblo, convirtiendo la fe en acción, convirtiendo la aspiración en valores concretos.
Esa es también la base para que el país avance firmemente en el camino del desarrollo rápido, sostenible y próspero.