Cuando la tecnología se convierta en el eje del desarrollo, los jóvenes con conocimientos, capacidad de adaptación y aspiración a ascender serán la fuerza pionera, decidiendo si Vietnam puede aprovechar esta oportunidad histórica o no.
La transformación digital no es simplemente una historia de infraestructura o software, sino una historia de personas. La tecnología puede importarse, pero la capacidad de dominar la tecnología no puede ser "comprada por adelantado". Eso requiere una nueva generación de trabajadores con pensamiento digital, habilidades digitales y capacidad de aprendizaje continuo.
Los jóvenes vietnamitas de hoy crecen con Internet, acceden a la tecnología temprano, son sensibles a lo nuevo. Pero como enfatizó el Secretario General, el patriotismo en la nueva era no se detiene solo en las emociones, sino que debe transformarse en una capacidad de acción. Eso significa que los jóvenes no solo "usan" la tecnología, sino que deben "comprender", "dominar" y avanzar hacia la "creatividad" tecnológica.
En realidad, Vietnam ha tenido señales alentadoras: Cada vez más jóvenes participan en campos como la inteligencia artificial, el big data, blockchain, el comercio electrónico. Las startups tecnológicas lideradas por jóvenes están contribuyendo a cambiar la apariencia de la economía. Sin embargo, es necesario reconocer francamente que la cantidad no es lo suficientemente grande, la calidad no es uniforme y, especialmente, no ha creado una amplia difusión en toda la sociedad.
La causa no solo radica en los propios jóvenes, sino también en el entorno de desarrollo. Por lo tanto, el factor decisivo sigue siendo el espíritu de autoaprendizaje, la auto-promoción para convertirse en una cualidad central.
Además del conocimiento, un factor igualmente importante es la disciplina y el espíritu de trabajo serio. Los grandes productos, las plataformas tecnológicas valiosas se construyen a partir de un proceso de acumulación persistente, pruebas continuas y aceptación del fracaso.
En el contexto de la transformación digital nacional, el papel de los jóvenes también se refleja en la difusión del pensamiento digital a toda la sociedad. Con ventajas en conocimiento y habilidades, la fuerza juvenil puede convertirse en un "puente", ayudando a la comunidad a acceder y aprovechar la tecnología en la producción, los negocios y la vida. Esta es también una manifestación concreta del patriotismo en la nueva era: llevar el conocimiento al servicio de la comunidad.
Dominar la tecnología, la transformación digital no es el destino, sino un viaje continuo. En ese viaje, los jóvenes no son solo participantes, sino que deben ser líderes. Para hacer eso, cada joven necesita establecerse estándares más altos, mejorar constantemente, desafiarse constantemente a sí mismo.
Cuando tanto el talento, el espíritu de disciplina, la aspiración como la humildad se cristalizan en una generación de jóvenes que dominan la tecnología, Vietnam no solo puede ponerse al día, sino que también puede superarse por completo, afirmando su posición en la era digital.