Según la información inicial de la agencia de policía, se determinó que Nguyen Huu Nghia, nacido en 1950, había utilizado cuentas de Facebook y TikTok llamadas "Papá Doi U80" para anunciar, asesorar y guiar el uso de algunos productos que se presentan como medicina tradicional.
La agencia de investigación dijo que esta persona no tiene títulos, no está capacitada profesionalmente en medicina tradicional y no tiene licencia para ejercer, pero aún así asesora, guía el tratamiento y vende productos a los clientes.
Estos son los contenidos que las agencias funcionales están verificando, por lo tanto, es necesario esperar las conclusiones de la investigación y manejarlas de acuerdo con las regulaciones legales.
Pero este caso muestra que los pacientes deben estar especialmente atentos a las personas y organizaciones que se hacen pasar por "médicos tradicionales", "medicamentos familiares", "secretos", "medicina tradicional que cura todas las enfermedades" para vender productos y cobrar dinero.
La enfermedad hace que las personas sean vulnerables. El tratamiento prolongado sin resultados hace que los pacientes crean fácilmente en la promesa de curarse rápido, curarse por completo, sin necesidad de hospital.
Los videos escenificados, las historias de "curación", las recomendaciones seleccionadas de los clientes pueden crear la sensación de una "panacea", un "médico milagroso".
Los pacientes gastan dinero para comprar productos, pero lo que pueden perder mucho más es el tiempo de tratamiento, sin mencionar "dinero perdido y enfermedad adquirida".
El caso Tuệ Minh Đường también muestra algo muy importante, la víctima no debe guardar silencio.
Si alguna vez compraron productos, transfirieron dinero, recibieron asesoramiento de tratamiento o tienen documentos, mensajes de texto, facturas, videos publicitarios relacionados, las personas deben proporcionarlos proactivamente a la agencia de policía cuando se les solicite.
Muchas personas dudan en informar porque piensan que la cantidad de dinero que pierden no es grande, se avergüenzan de haberlo creído o temen molestias. Pero ese silencio puede hacer que el comportamiento infractor continúe y más víctimas.
Informar a la policía no es solo para reclamar sus derechos, sino también una forma de proporcionar más pruebas para aclarar el caso, procesar a los infractores y prevenir actos de infracción.
Las agencias funcionales también deben continuar revisando las actividades de publicidad, asesoramiento de salud y negocios de productos que se presentan como medicamentos en las redes sociales.
Los casos de práctica ilegal, publicidad errónea de tratamiento médico, venta de productos que no se ajustan a la naturaleza o aprovechamiento de enfermedades para obtener beneficios deben ser tratados estrictamente de acuerdo con las regulaciones.
La gente también debe equiparse con un "filtro" para sí misma. No confíen en una persona solo porque dice algo bueno, no compren un producto solo por millones de visitas, no abandonen el hospital solo por un video de unos minutos.
La enfermedad no se puede curar con la fe en la publicidad.
Finalmente, aquellos que alguna vez fueron clientes del Club Tuệ Minh Đường, no guarden silencio, informen a las autoridades competentes.