Como encender las luces al dormir. Algunas personas necesitan la oscuridad total para dormir en paz, otras están acostumbradas a la luz tenue. Al principio, ambos todavía cedieron. Pero unos meses después, el interruptor de las luces puede convertirse en una "línea de guerra" silenciosa. O la historia del lavado de platos, a una persona le gusta lavar inmediatamente después de comer, la otra la deja allí para remojarla para que sea más fácil lavarla. Esas pequeñas cosas, si se ven con ojos amorosos, son un hábito, pero si se ven con fatiga, pueden convertirse en una razón para sentirse incómodos.
Había una pareja de ancianos que vivían en un edificio de apartamentos que conoció cuando iba a tomar fotos. El marido hablaba mucho, olvidó mucho, trabajó descuidadamente. La esposa era ordenada, callada y muy principista. Los extraños a menudo se preguntaban cómo podían vivir juntos. Pero la realidad es que habían vivido juntos más de cuarenta años. Ella dijo como una filosofía: "No puede cambiar, pero tampoco empeoró por eso".
Resulta que lo que hace que un matrimonio sea duradero no es la similitud, sino la capacidad de soportar las diferencias sin lastimarse mutuamente. Cuando son jóvenes, la gente a menudo quiere corregir a la otra persona. Corregir la forma de hablar, corregir la forma de pensar, incluso corregir las cosas relacionadas con los hábitos de vida. Pero la gente no es un objeto que se pueda ajustar para que sea satisfactorio.
El matrimonio, después de todo, no es un problema de encontrar a la persona perfecta, sino un proceso de aprender a vivir con la imperfección. Hay días muy tranquilos, pero también hay días en los que solo una pequeña frase es suficiente para empeorar el ambiente. Y precisamente en esos días, la elección más difícil no es lo correcto o lo incorrecto, sino si todavía quieres sentarte juntos o no. La gente suele decir que el amor es una emoción, pero el matrimonio es una habilidad. La habilidad de soportar, la habilidad de escuchar, la habilidad de guardar silencio en el momento adecuado y también la habilidad de no convertir un pequeño asunto en una gran guerra. No todo el mundo es bueno en esas habilidades desde el principio. Muchas personas aprenden en conflicto, en fatiga, incluso en momentos en los que parece que quieren rendirse.
Pero cuanto más tiempo pases, más gente se da cuenta de que la "perfectión" que imaginó al principio no existe, sino que es familiaridad. La persona que te molesta, pero es la única persona con la que quieres compartir la cena. La persona que no te entiende todo el tiempo, pero que está ahí cuando más necesitas. Y entonces, el amor ya no es encontrar a alguien como tú, sino encontrar a alguien lo suficientemente diferente para que la vida no sea aburrida, pero también lo suficientemente cercana para que nadie tenga que ir solo.