El 21 de febrero, el Equipo de Patrulla y Control de Tráfico por Carretera de la Autopista No. 6 (Sala 6, Departamento de Policía de Tráfico) informó que había levantado un acta de sanción administrativa contra el conductor y el propietario del autobús de pasajeros por violar las normas de transporte de más personas de las permitidas.
Un autobús cama que transportaba a 30 personas mientras que solo se permitía transportar a 24 personas. La infracción de tráfico que acaba de ser multada con 45 millones de VND después de la denuncia a través de Zalo muestra un movimiento positivo, la gente ya no guarda silencio.
El hacinamiento de pasajeros no es una historia nueva. En las horas pico de vacaciones y Tet, la imagen de personas acostadas apiñadas en los pasillos, asientos auxiliares e incluso sentadas temporalmente en el suelo del autobús ha causado indignación pública.
Pero detrás de la "flexibilidad" que algunas empresas de autobuses justifican está el problema de las ganancias, el riesgo de inseguridad grave.
Lo notable durante el Tet 2026 es el cambio de actitud de los pasajeros.
En lugar de aceptar dejar pasar el asunto, muchas personas han utilizado teléfonos para grabar imágenes y enviar quejas a las agencias funcionales.
Solo unas horas después, el vehículo infractor fue detenido para su inspección y se levantó un acta inmediatamente en la ruta.
La tecnología ha dado a la gente herramientas de vigilancia eficaces, pero lo más importante es la conciencia de los derechos y responsabilidades de los ciudadanos.
En la era digital, cada teléfono inteligente puede convertirse en un canal de información para apoyar a las fuerzas funcionales.
Sin embargo, la grabación debe realizarse correctamente, sin obstaculizar las actividades de los conductores, sin incitar a conflictos.
Los informes deben enviarse a través de canales oficiales para garantizar la autenticidad y ser procesados de acuerdo con los procedimientos legales.
Desde la perspectiva de las empresas de transporte, es necesario ser consciente de que los beneficios a corto plazo de unos pocos billetes adicionales no pueden compensar las consecuencias si ocurre un accidente.
La multa, el riesgo de ser despojado de la insignia, suspender la explotación de la línea, incluso ser procesado penalmente cuando causa consecuencias graves es un precio nada pequeño.
La seguridad vial no es solo tarea de las fuerzas funcionales. Esa es la responsabilidad de cada ciudadano, desde el conductor hasta los pasajeros del autobús.
Negarse a subir a vehículos sobrecargados, reflejar infracciones, exigir que se garanticen los derechos legítimos es la forma de protegerse a sí mismo y a la comunidad.
El teléfono inteligente no es solo para navegar por noticias o entretenerse. En muchos casos, es una herramienta que contribuye a mantener la disciplina.
Cuando cada pasajero sepa decir "no" a los autobuses abarrotados, cuando cada conductor entienda que todas las infracciones pueden ser registradas y manejadas, entonces el orden del tráfico se fortalecerá realmente.
La seguridad no proviene de la suerte, sino de la conciencia de cada participante en el tráfico y la supervisión de toda la sociedad.