Según Johns Hopkins Medicine, gracias a los métodos de detección cada vez más desarrollados, muchos tipos de cáncer hoy en día se pueden detectar más temprano. Cuando la enfermedad se detecta en la etapa inicial, el tratamiento suele ser más conveniente y las posibilidades de controlar la enfermedad también son mayores.
Sin embargo, los signos iniciales del cáncer no siempre son claros. Tener uno de los siguientes síntomas no significa necesariamente tener cáncer, pero si los síntomas persisten, aparecen anormalmente o afectan la vida diaria, el paciente debe consultar a un médico para que lo examinen.
Pérdida de peso de causa desconocida
Si el peso disminuye rápidamente sin hacer dieta, sin aumentar el ejercicio o sin cambiar el estilo de vida, el paciente debe hablar con un médico. En muchos casos, la pérdida de peso puede deberse a causas no demasiado graves. Sin embargo, perder alrededor de 4,5 kg o más sin una razón clara a veces puede ser una señal de advertencia temprana de cáncer.
Fatiga prolongada
La fatiga después de un día de trabajo estresante es normal. Pero si el cuerpo se agota con frecuencia y el descanso no mejora, los pacientes no deben ser subjetivos.
Según Johns Hopkins Medicine, las células cancerosas pueden utilizar muchos nutrientes del cuerpo para crecer. Esto hace que los pacientes sean propensos a caer en un estado de fatiga prolongada y falta de energía.
Sin embargo, la fatiga también puede estar relacionada con muchos otros problemas como la anemia, los trastornos del sueño, el estrés o las enfermedades crónicas. Si esta condición afecta claramente la calidad de vida, los pacientes deben acudir al médico para encontrar la causa.
Fiebre recurrente
La fiebre es común cuando se tiene un resfriado, gripe o infección y muchos casos pueden curarse por sí solos. Sin embargo, la fiebre repetitiva, especialmente la fiebre nocturna, sin signos claros de infección o acompañada de sudoración nocturna, es una manifestación a tener en cuenta.
Los pacientes deben controlar la frecuencia, el momento de la fiebre y los síntomas acompañantes para proporcionar información al médico durante el examen.
Dolor persistente de causa desconocida
El dolor puede deberse a muchas causas como lesiones, inflamación, tensión muscular u otras enfermedades comunes. Sin embargo, si el dolor persiste, no está claro de dónde proviene y no mejora, el paciente debe hacerse un chequeo temprano.
El cáncer puede causar dolor cuando el tumor presiona los tejidos, los nervios o los órganos circundantes. En algunos casos, el dolor también puede aparecer cuando la enfermedad se extiende a otras partes del cuerpo. Por lo tanto, los dolores persistentes y anormales no deben ignorarse.
Cambios anormales en la piel
La piel puede reflejar muchos problemas de salud internos. La ictericia, la ictericia o la ictericia en las yemas de los dedos pueden estar relacionadas con infecciones, enfermedades hepáticas o biliares u otras enfermedades graves, incluido el cáncer.
Además, los pacientes también deben prestar atención a los lunares en el cuerpo. Se debe acudir al médico si el lunar tiene una forma asimétrica, un borde desigual, un color cambiante, más oscuro, crece rápidamente o tiene manifestaciones anormales.
En general, los síntomas anteriores no siempre son signos de cáncer. Sin embargo, escuchar al cuerpo y acudir al médico cuando haya cambios anormales puede ayudar a detectar muchos problemas de salud a tiempo, aumentando así las posibilidades de un tratamiento eficaz.