La grasa abdominal acumulada después de los 60 años suele aparecer cuando los abdominales oblicuos y los núcleos profundos ya no funcionan eficazmente. En lugar de los ejercicios de alta intensidad a corto plazo, los ejercicios de pie que requieren tensión muscular continua ayudan al cuerpo a mantener la estabilidad, apoyando así la tonificación de la zona de la cintura.
Una gran ventaja de estos ejercicios es que son fáciles de mantener diariamente. La activación muscular regular ayuda a mejorar más rápido que el entrenamiento de intervalos.
Levanta las rodillas cruzadas al estar de pie
Este movimiento actúa directamente sobre los oblicuos y todo el músculo central, apoyando la rotación y estabilidad del cuerpo, un factor importante para adelgazar la cintura.
Ponte de pie, con las piernas separadas al ancho de la cadera. Levanta una rodilla al nivel del cuerpo, llévala hacia el lado opuesto. Manténla corta en la posición más alta y luego baja lentamente, alternando a ambos lados.
Doblate hacia un lado controlador.
El ejercicio ayuda a fortalecer los oblicuos, mejorar la firmeza de la cintura y equilibrar la fuerza de ambos lados del cuerpo.
Ponte de pie, con las piernas separadas al ancho de los hombros. Una mano apoya la cadera, la otra se desliza a lo largo de la pierna. Vuelve lentamente a la posición inicial y luego cambia de lado.