Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada adulto solo debe consumir menos de 5 g de sal al día, lo que equivale a aproximadamente una cucharadita. Esta cantidad de sal incluye sal en especias, salsas para mojar y alimentos procesados.
Cabe destacar que no solo los platos salados contienen mucha sal. Los fideos instantáneos, las salchichas, los rollitos de primavera, las conservas, el pescado seco, los encurtidos, los snacks o los alimentos procesados tienen un contenido de sodio bastante alto. El hábito de sazonar con fuerza o mojar mucho pescado o salsa de soja también hace que la ingesta de sal supere los niveles recomendados.
Según los médicos, comer demasiada sal hace que el cuerpo retenga agua, aumente el volumen sanguíneo y aumente la presión arterial. Cuando la presión arterial aumenta durante mucho tiempo, el corazón y los vasos sanguíneos tienen que sobrecargar, lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia renal. Las personas mayores, las personas con hipertensión, insuficiencia cardíaca o enfermedad renal, deben prestar especial atención al control de la cantidad de sal en la dieta.
Para reducir la sal de manera efectiva, los expertos recomiendan tomar medidas graduales para que el gusto se adapte. Cada familia puede comenzar por sazonar más ligeramente al cocinar, limitar mojar en salsa de pescado o salsa de soja, reducir el uso de alimentos procesados y priorizar los alimentos frescos. Al comprar alimentos envasados, debe leer la información sobre el contenido de sodio en la etiqueta del producto.
El Hospital General de Thu Duc también señala que las personas que están recibiendo tratamiento para la hipertensión, la insuficiencia cardíaca o la enfermedad renal deben reducir la sal de acuerdo con las instrucciones del médico, no usar sals sustitutas por su cuenta si no han sido asesoradas profesionalmente.
Los médicos recomiendan que mantener una dieta ligera razonable combinada con exámenes médicos periódicos es una solución sencilla pero eficaz para controlar la presión arterial, prevenir enfermedades cardiovasculares y proteger la salud a largo plazo.