Cuando se complementa razonablemente en la dieta, la piña puede contribuir a ralentizar el proceso de envejecimiento desde el interior.
Según la Dra. Amy Shapiro, nutricionista de Real Nutrition (EE. UU.), la vitamina C es un nutriente esencial en el proceso de síntesis de colágeno, una proteína que ayuda a mantener la elasticidad y la firmeza de la piel. La suplementación diaria de alimentos ricos en vitamina C ayuda al cuerpo a crear un ambiente favorable para la producción de colágeno natural y reducir el impacto de los radicales libres.
Además de la vitamina C, la piña también contiene la enzima bromelina, un compuesto con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Algunos estudios demuestran que la bromelina puede ayudar a reducir el estrés oxidativo, un factor que promueve el proceso de envejecimiento celular y deteriora la calidad de la piel con el tiempo.
Además, la piña proporciona manganeso, flavonoides y muchos otros compuestos vegetales que ayudan a proteger las células de los efectos del medio ambiente. Combinado con una dieta equilibrada, dormir lo suficiente y hacer ejercicio regularmente, la suplementación con piña puede contribuir a mantener una piel sana y ralentizar los signos del envejecimiento.
Sin embargo, los expertos también señalan que no se debe considerar la piña como una "panacea" antienvejecimiento. Comer demasiada piña puede irritar la mucosa oral o afectar el sistema digestivo en algunas personas sensibles.
La mejor manera es usar en cantidades moderadas, alrededor de 1-2 porciones al día, combinando una variedad de verduras y frutas ricas en antioxidantes para aumentar la eficacia de la protección de la salud y la piel desde el interior.