En lugar de usar solo alimentos ricos en almidón o azúcar, complementar con proteínas al comienzo del día puede ayudar a que el cuerpo funcione de manera más eficiente.
Según la Fundación Británica para la Nutrición, la proteína juega un papel importante en la construcción y el mantenimiento de los músculos, al tiempo que apoya la estabilidad del azúcar en sangre después de comer. Un desayuno rico en proteínas también ayuda a reducir los antojos a mitad de la mañana.
Los huevos son un alimento popular sugerido por muchos expertos para el desayuno. Cada huevo proporciona proteínas de alta calidad junto con vitamina B12, vitamina D y colina que son buenas para el cerebro. Los usuarios pueden prepararlos en forma de hervidos, al vapor o omeletos combinados con verduras.
Además de los huevos, los frijoles y la leche también son buenas fuentes de proteínas. El yogur natural, el queso bajo en grasa o la leche baja en grasa pueden complementar la proteína y el calcio necesarios para el cuerpo por la mañana.
La avena combinada con semillas de chía, nueces o mantequilla de maní también es una opción popular. Estos alimentos proporcionan proteína vegetal y son ricos en fibra, lo que ayuda a mantener la sensación de saciedad durante más tiempo.
Para las personas ocupadas, el pan integral servido con atún, pechuga de pollo o cacahuetes molidos es un desayuno rápido pero nutritivo. Los expertos señalan que se deben limitar los alimentos procesados, azucarados o fritos con mucha grasa, ya que pueden aumentar el riesgo de obesidad y afectar la salud cardiovascular.