Sin embargo, si se usan incorrectamente, estos alimentos pueden aumentar la cantidad de sodio que entra en el cuerpo, afectando así la salud renal y cardiovascular.
Según la Fundación Nacional de Riñón de EE. UU., los riñones tienen la tarea de filtrar y equilibrar la cantidad de sodio en el cuerpo. Cuando se consume demasiada sal, los riñones tienen que trabajar más para eliminar el exceso de sodio, lo que a largo plazo puede contribuir a aumentar la presión arterial y aumentar el riesgo de daño renal.
Los expertos recomiendan que los adultos coman alimentos encurtidos en cantidades moderadas en lugar de usarlos a diario o comerlos en grandes cantidades en una comida. En particular, las personas con hipertensión, enfermedad renal crónica o insuficiencia cardíaca deben tener más cuidado con los alimentos que contienen mucha sal.
El Dr. Joseph Vassalotti, Director Médico de la Fundación Nefrológica Nacional de los Estados Unidos, dijo que controlar la ingesta de sodio en la dieta es una de las medidas importantes para ayudar a proteger la función renal y reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares.
Una forma sencilla de reducir la cantidad de sal es enjuagar rápidamente los alimentos encurtidos con agua limpia antes de comerlos. Al mismo tiempo, se deben combinar estos alimentos con muchas verduras, frutas frescas y alimentos ricos en potasio si no hay contraindicaciones de un médico. El potasio ayuda a equilibrar el efecto del sodio en la presión arterial.
Además, la gente debe priorizar los tipos de encurtidos que estén procesados higiénicamente, fermentados naturalmente y evitar los productos demasiado salados o que muestren signos de deterioro. Según los expertos, una dieta equilibrada con una cantidad razonable de sal ayudará a mantener la salud renal a largo plazo y reducir el riesgo de enfermedades crónicas relacionadas.