El kiwi es una fuente tanto de fibra soluble como de fibra insoluble, que juega un papel importante en la mejora de la función digestiva. La fibra soluble forma un gel en el intestino, lo que ayuda a ablandar las heces, mientras que la fibra insoluble favorece un proceso de eliminación más fácil. En particular, la fibra del kiwi tiene una alta capacidad de retención de agua, lo que mejora el estreñimiento.
El kiwi no solo es rico en fibra, sino que también contiene la enzima natural actinidina, que ayuda a descomponer las proteínas y apoya el proceso digestivo, lo que ayuda a que el sistema digestivo funcione de manera más eficiente.
Para mejorar la salud intestinal, puedes hacer batidos de kiwi siguiendo los siguientes pasos:
- Lavar 2 kiwis verdes maduros.
- Mezclar con agua, leche de almendras o leche sin lactosa.
- Añadir semillas de lino o semillas de chía para complementar la fibra soluble.
- Se puede añadir menta o verduras de hoja verde para aumentar los beneficios para el sistema digestivo.
- Añadir hielo o fruta congelada.
- Exprimir y disfrutar.