Agregar verduras verdes a las comidas
Solo agregar una pequeña cantidad de verduras verdes a ensaladas, pastas, pizzas o platos de cereales también puede ayudar a aumentar significativamente el valor nutricional de la cena.
Las verduras de hoja verde oscuro como las espinacas, el col rizada y el repollo contienen muchos antioxidantes como vitamina C, betacaroteno y polifenoles, que ayudan a reducir el estrés oxidativo. Estas verduras también proporcionan magnesio y fibra, 2 nutrientes relacionados con la reducción de la inflamación.
Complementar con nueces y frutas
Las nueces, las almendras u otras nueces pueden ayudar a reducir los niveles de inflamación en el cuerpo. Mientras tanto, las frutas como las bayas proporcionan antioxidantes y fibra, apoyando el control del azúcar en sangre y mejorando la salud intestinal.
Reemplazar las grasas saturadas con grasas saludables
Reemplazar las grasas saturadas con grasas insaturadas de aceite de oliva, mantequilla o nueces puede ayudar a mejorar las propiedades antiinflamatorias de las comidas y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Puedes intentar cocinar con aceite de oliva o aceite de col en lugar de mantequilla, usar mantequilla molida en lugar de mayonesa o elegir pescado en lugar de carne roja grasa.
Aumenta el sabor con hierbas y especias
En lugar de usar demasiada sal, puedes realzar el sabor de los platos con hierbas y especias como cúrcuma, jengibre, ajo o romero. Estos ingredientes no solo hacen que los platos sean más ricos, sino que también tienen propiedades antiinflamatorias naturales, lo que contribuye a mejorar la salud.