En relación con los casos sospechosos de intoxicación alimentaria en la Escuela Primaria Dang Thuy Tram (barrio de Tan Thuan), según información del Departamento de Salud de la ciudad de Ho Chi Minh, hasta las 15:00 horas del 28 de abril, el Hospital Infantil 2 había recibido a 13 niños para exámenes. De ellos, 12 casos tuvieron que ser hospitalizados para tratamiento, 1 caso fue monitoreado ambulatorio.
Actualmente, la condición de los pacientes pediátricos se ha estabilizado y continúan siendo monitoreados y atendidos médicamente. El hospital se coordina con las agencias funcionales para continuar monitoreando y garantizar la seguridad de la salud de los niños.
A partir del incidente anterior, los médicos del Hospital Infantil 2 recomiendan a los padres y escuelas que presten especial atención a la identificación temprana de los signos de intoxicación alimentaria en los niños. Los síntomas comunes incluyen trastornos digestivos como náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea frecuente o distensión abdominal. Además, los niños pueden tener fiebre, fatiga, llanto, faltar a comer o letargo.
En particular, en algunos casos pueden aparecer signos anafilácticos peligrosos como urticaria, hinchazón de los labios o la cara, sibilancias, dificultad para respirar, mareos. Esta es una condición que necesita tratamiento urgente.
Los expertos recomiendan que, cuando se sospeche que un niño tiene intoxicación alimentaria, se debe detener inmediatamente el uso de alimentos sospechosos y recordar el momento de comer, el tipo de alimento y las personas que lo usan para apoyar el proceso de diagnóstico.
Los padres no deben causar vómitos por su cuenta ni usar medicamentos como antibióticos, medicamentos para detener la diarrea, antieméticos sin la prescripción de un médico. Dar a los niños refrescos, bebidas carbonatadas o aplicar remedios populares no probados también puede empeorar la situación.
Los niños deben ser llevados a un centro médico inmediatamente cuando tengan signos graves como letargo, dificultad para despertarse, convulsiones, respiración rápida o dificultad para respirar. Además, síntomas como vómitos frecuentes, incapacidad para beber, diarrea continua acompañada de signos de deshidratación (bios secos, poca orina, ojos hundidos), heces con sangre, vómitos con sangre o dolor abdominal intenso también son advertencias peligrosas.
En particular, los niños pequeños, especialmente los bebés o los niños con enfermedades subyacentes que están siendo tratados, deben ser monitoreados de cerca y llevados a un examen temprano cuando haya signos anormales.
La intoxicación alimentaria en los niños puede progresar rápidamente y causar complicaciones peligrosas si no se trata a tiempo. Por lo tanto, reconocer los signos a tiempo y llevar a los niños a un centro médico en el momento adecuado juega un papel importante en la protección de la salud y la vida de los niños.