La vitamina C participa en el proceso de protección de las células contra el estrés oxidativo, por lo que cuando hay deficiencia, la resistencia puede disminuir significativamente.
Otra manifestación es la piel áspera, propensa a los moretones o las heridas que tardan en sanar. Los expertos dicen que la vitamina C juega un papel importante en la producción de colágeno, un componente que ayuda a mantener la estructura de la piel, los vasos sanguíneos y los tejidos conectivos. Cuando el cuerpo no tiene suficiente vitamina C, el proceso de regeneración de tejido se ve afectado.
Al mismo tiempo, las personas con sangrado de encías, hinchazón de encías o dolor muscular y articular pueden estar relacionadas con la deficiencia de vitamina C. En casos graves, los pacientes corren el riesgo de sufrir deficiencia de vitamina C, una enfermedad causada por la deficiencia prolongada de vitamina C.
Muchas personas también experimentan el problema del cabello seco y áspero, las uñas quebradizas y el estado de ánimo errático también son signos a tener en cuenta. Las personas que fuman, las que comen pocas verduras y frutas o las que hacen dieta en exceso tienen un mayor riesgo de deficiencia de vitamina C de lo normal.
Los expertos recomiendan priorizar la suplementación con vitamina C de alimentos naturales como naranjas, guayabas, kiwis, fresas, brócoli y pimientos. Mantener una dieta diversa y rica en verduras y frutas no solo ayuda a satisfacer las necesidades de vitamina C, sino que también apoya la salud general y ralentiza el proceso de envejecimiento del cuerpo.