Sin embargo, según los médicos, este es un malentendido bastante común. De hecho, orinar mucho no es un signo típico de deterioro de la función renal. El autodiagnosticismo erróneo puede hacer que el paciente ignore las causas reales que necesitan ser tratadas.
En la práctica clínica, no pocas personas acuden a la consulta porque orinan muchas veces tanto de día como de noche pero no sienten dolor claro. Algunas personas toman medicamentos por su cuenta o aplican métodos de boca en boca. Por el contrario, también hay casos subjetivos, pensando que esto es solo un trastorno leve, por lo que posponen el examen, lo que hace que la enfermedad progrese silenciosamente.
Según el Máster, doctor Tang Chi Quyen, unidad de Cirugía Nefrológica - Urológica - Andrología, Hospital An Binh, la mayoría de las causas de micción frecuente están relacionadas con la vejiga o el tracto urinario inferior, en lugar de los riñones. Una de las causas comunes es la hiperactividad de la vejiga - la condición de la vejiga que se contrae excesivamente, causando necesidad repentina de orinar, dificultad para aguantar, orinar muchas veces aunque cada vez la cantidad de orina no sea mucha.
En los hombres, especialmente después de los 40 años, la hiperplasia prostática benigna de la próstata también es una causa común. La hiperplasia prostática dilatará la uretra, obstruyendo el flujo urinario, lo que hará que la vejiga se contraiga más. Por lo tanto, los pacientes pueden orinar muchas veces, orinar por la noche, los chorros urinarios débiles y la sensación de orinar sin terminar.
Además, también se debe prestar atención a las infecciones del tracto urinario. Inicialmente, el paciente puede tener solo micción dolorosa, micción frecuente o un ligero malestar en la parte inferior del abdomen. Si no se trata a tiempo, la bacteria puede propagarse a los riñones, causando nefritis - pielonefritis, incluso provocando complicaciones graves como sepsis, especialmente en personas mayores o con enfermedades subyacentes como diabetes, hipertensión.
El Dr. Quyen recomienda que, cuando la micción frecuente se prolonga, acompañada de signos anormales como micción dolorosa, micción nocturna, micción incompleta o fatiga, el paciente debe acudir al médico pronto. Las pruebas básicas como la orina, el azúcar en sangre y la ecografía del sistema urinario ayudarán a determinar la causa y a tener una dirección de tratamiento adecuada.
Orinar mucho no siempre es peligroso, pero identificar la causa correcta es muy importante. La detección temprana y el tratamiento oportuno ayudarán a mejorar los síntomas, al tiempo que previenen complicaciones a largo plazo, especialmente protegiendo la función renal.