Un estudio reciente de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) muestra que consumir productos lácteos fermentados bajos en grasa, especialmente yogur, puede ayudar a reducir el riesgo de diabetes. Si comes alrededor de 4-5 porciones de yogur por semana (una porción de alrededor de 125 gramos), el riesgo puede reducirse en aproximadamente un 28%. En particular, cuando usas yogur en lugar de bocadillos como papas fritas, la reducción de riesgo puede ser de hasta el 47%.
Anteriormente, desde 2003, un estudio de la Universidad de Tennessee (EE. UU.) también mostró que agregar yogur bajo en grasa a una dieta baja en calorías ayuda a aumentar la ingesta de calcio en aproximadamente 1.000 mg por día. Esto no solo ayuda a perder peso más rápido, sino que también contribuye a reducir la grasa visceral, mejorando así significativamente la cintura.
Sin embargo, los productos lácteos deben utilizarse como parte de una dieta equilibrada. Para la mayoría de los usuarios, son una buena fuente de proteínas y calcio, pero deben consumirse a un nivel razonable. Para las personas que están perdiendo peso, es necesario ajustar otras fuentes de calorías al complementar con yogur o productos lácteos, para asegurar que no supere la ingesta total de energía diaria.
Al elegir productos, se deben priorizar los tipos bajos en grasa y sin azúcar para optimizar los beneficios para la salud.