El Tet es una ocasión para reunirse alrededor de un banquete rico, pero también es un momento en que muchas personas consumen accidentalmente demasiada sal de encurtidos, carne estofada, alimentos fritos y alimentos procesados. Según la Organización Mundial de la Salud, cada adulto debe consumir menos de 5 gramos de sal al día. Sin embargo, el consumo real en muchos países asiáticos suele ser casi el doble, lo que aumenta el riesgo de hipertensión, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
¿Por qué la sal afecta directamente al sistema cardiovascular?
El exceso de sodio hace que el cuerpo retenga agua, aumentando el volumen sanguíneo y creando una mayor presión sobre las paredes de las arterias. Con el tiempo, esta condición conduce a una presión arterial alta, daño vascular, lo que aumenta el riesgo de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular. Un estudio publicado en la revista Nutrients muestra que reducir la sal puede ayudar a reducir significativamente la presión arterial después de solo unas semanas de aplicación.
El profesor Graham MacGregor, cardiólogo del Instituto Wolfson de Cardiología de la Universidad Queen Mary de Londres, comentó: "La reducción de la sal es una medida de bajo costo pero muy eficaz en la prevención de enfermedades cardiovasculares a escala comunitaria".
Cinco formas inteligentes de sazonar sin mucha sal
Primero, aumentar las hierbas y especias como albahaca, cilantro, cúrcuma, pimienta negra, canela para crear profundidad en el sabor.
En segundo lugar, añadir un sabor agrio natural de limón, vinagre, tamarindo o mango verde ayuda a que el plato sea más sabroso sin necesidad de añadir sal.
Tercero, aprovechar el ajo, el jengibre y las cebollas. Muchos estudios demuestran que el ajo puede ayudar a reducir la presión arterial y el colesterol malo cuando se usa con regularidad.
Cuarto, use grasas saludables a un nivel moderado como aceite de oliva prensado en frío, aceite de mostaza, nueces ricas en ácidos grasos omega-3 para aumentar la grasa natural.
Finalmente, cambie el método de cocción. Asar, freír o estofar lentamente ayuda a resaltar el dulzor natural de los alimentos, reduciendo la necesidad de sazonar.