Según datos de investigación, la mayoría de los casos de deterioro de la memoria son de Alzheimer. Esta es la demencia más común.

Para cuidar la salud cerebral, la Dra. Avinash Kulkarni, consultora neurológica del Hospital Gleneagles BGS, propone algunas formas sencillas pero científicamente respaldadas:
Dieta equilibrada
Una dieta rica en azúcar refinada, alimentos fritos y aperitivos preparados aumenta la inflamación, el riesgo de vasos sanguíneos, lo que hace que las células cerebrales se deterioren con el tiempo. Por lo tanto, es necesario tener una dieta equilibrada y limitar los alimentos envasados.
Caminar
La actividad física regular es una de las formas más eficaces de proteger el cerebro. Caminar simple ayuda a mejorar el flujo sanguíneo, ayuda a controlar la presión arterial y los niveles de azúcar, y al mismo tiempo, activa los químicos cerebrales que apoyan la memoria y el aprendizaje.
Conexión social
La soledad es cada vez más reconocida como un factor de riesgo clave para el deterioro cognitivo. La interacción frecuente con amigos, familiares, vecinos o grupos comunitarios mantiene activas muchas redes cerebrales. Las conversaciones desafían la memoria, la atención y el procesamiento emocional. Por el contrario, el aislamiento social está relacionado con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas y deterioro cognitivo.
Gestión de la presión arterial, el azúcar y el colesterol
La presión arterial alta, la diabetes, la obesidad y el colesterol alto dañarán los pequeños vasos sanguíneos del cerebro. Reducen el suministro de oxígeno y deterioran la cognición más rápidamente. Los controles de salud regulares, la medicación adecuada y los cambios básicos en el estilo de vida no solo protegen el corazón sino también el cerebro.
Buenas noches.
Un sueño deficiente afecta la memoria, la atención y la regulación emocional. En el sueño profundo, el cerebro elimina las proteínas nocivas relacionadas con la enfermedad de Alzheimer. La falta de sueño crónico permite que estas proteínas se acumulen.
Priorizar el tiempo de sueño regular y reducir el uso de pantallas por la noche puede reducir significativamente el riesgo para el cerebro a largo plazo.