Según el Dr. Nguyen Quang Bay - Jefe del Departamento de Endocrinología - Diabetes, Hospital Bach Mai, controlar el azúcar en sangre es fundamental en el tratamiento de la diabetes, ayudando a reducir el riesgo de daño a los ojos, los riñones, los nervios y muchas otras complicaciones peligrosas a largo plazo. Sin embargo, poca gente sabe que en algunos pacientes con niveles de azúcar en sangre muy altos durante un largo período de tiempo, la hipoglucemia demasiado rápida puede hacer que algunas complicaciones se agraven temporalmente.
Este es un fenómeno de "deterioro prematuro" que se ha registrado en la literatura médica durante más de 40 años. Aunque suena paradójico, esto no significa que los pacientes deban retrasar el tratamiento, sino que es necesario controlar el azúcar en sangre a un ritmo apropiado y monitorear de cerca en la etapa inicial.
No todos los pacientes con diabetes experimentan "deterioro prematuro". El riesgo generalmente se concentra en personas con niveles de azúcar en sangre muy altos y prolongados antes del tratamiento.
Los factores que aumentan el riesgo incluyen HbA1c (prueba de glucosa en sangre) inicial muy alta, larga duración de la enfermedad, antecedentes de complicaciones microvasculares como retinopatía, enfermedad neurológica o enfermedad renal.
Además, la disminución demasiado rápida de HbA1c se considera el factor de riesgo más importante. Cabe destacar que no es que la baja HbA1c cause complicaciones, sino que es el cambio repentino de un nivel muy alto a casi normal lo que aumenta el riesgo.
Este fenómeno también puede ocurrir cuando el control del azúcar en sangre es demasiado activo con medicamentos, después de una cirugía de pérdida de peso, un trasplante de páncreas o medidas para reducir rápidamente el azúcar en sangre. Esto muestra que la causa principal está relacionada con la velocidad de mejora del azúcar en sangre y no con el fármaco en sí.
Según el Dr. Nguyen Quang Bay, hasta ahora, no existe un mecanismo único para explicar este fenómeno. La hipótesis apoyada por muchos expertos es la "crisis energética" del nervio. Cuando el azúcar en sangre aumenta durante mucho tiempo, el nervio se ha adaptado a la falta de oxígeno y la disminución de la irrigación sanguínea. Si el azúcar en sangre baja demasiado rápido, la fuente de energía se corta repentinamente mientras la circulación aún no se ha recuperado, lo que hace que las fibras nerviosas se dañen fácilmente, causando dolor y trastornos nerviosos. Otras hipótesis también sugieren que la falta de sangre para nutrir los nervios, la regeneración de las fibras nerviosas y los cambios en la presión osmolítica pueden contribuir a empeorar la enfermedad de la retina y los nervios.
Este fenómeno no es una razón para retrasar el control del azúcar en sangre, ya que se han demostrado beneficios a largo plazo en la prevención de complicaciones.