Caminar pesadamente y cansarse rápidamente puede estar relacionado con la función renal.
La insuficiencia renal es una enfermedad que afecta gravemente la salud y la calidad de vida. Cuando la función renal disminuye, el cuerpo pierde la capacidad de eliminar los desechos, el exceso de agua y regular los electrolitos. Estos trastornos no solo afectan el metabolismo y la presión arterial, sino que también afectan el sistema circulatorio, los músculos - huesos - articulaciones, cambiando así la sensación y la forma de caminar al moverse.
Según la Asociación Nacional de Riñón de EE. UU., en las primeras etapas de la enfermedad renal, muchas personas se dan cuenta de que caminar se vuelve más difícil que antes. En lugar de una sensación de movimiento suave, los pacientes pueden sentir pasos pesados, solo caminar una corta distancia ya está anormalmente cansado o sin aliento.
Esta condición no es simplemente dolor muscular después del ejercicio, sino una sensación de debilidad en todo el cuerpo, como si la energía se hubiera agotado. El paciente puede tener síntomas de letargo prolongado, disminución de la capacidad de concentración o deterioro de la memoria.
El Dr. David Goldfarb, especialista en enfermedades renales de la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York (EE. UU.), dijo que cuando los riñones funcionan mal, los desechos y el exceso de líquido se acumulan en el cuerpo, alterando el equilibrio electrolítico y la presión arterial. Esto hace que el sistema circulatorio tenga que funcionar más, reduciendo la eficiencia del suministro de oxígeno a los músculos al moverse.
El edema en la pierna dificulta caminar
Otro signo que puede aparecer al caminar es el edema de las piernas. Cuando los riñones no excretan eficazmente el exceso de agua, el líquido tiende a acumularse en el cuerpo, especialmente en las extremidades inferiores debido al impacto de la gravedad.
El paciente puede notar que los pies, los tobillos o las pantorrillas están más hinchados de lo normal, acompañados de una sensación de tensión y pesadez al moverse. El edema suele ser más evidente al final del día o después de estar de pie o sentado durante mucho tiempo y puede disminuir al descansar. Sin embargo, si la causa es insuficiencia renal, este fenómeno puede repetirse muchas veces y volverse cada vez más evidente.
Además de retener agua, la enfermedad renal también puede hacer que el cuerpo pierda proteínas a través de la orina. Las proteínas juegan un papel en el mantenimiento de la presión osmótica en la sangre. Cuando la cantidad de proteínas disminuye, el agua se escapa fácilmente de la luz de los vasos sanguíneos y se filtra en el tejido intersticial, haciendo que el edema en las piernas sea más evidente.
Los expertos recomiendan que los pequeños cambios como caminar pesadamente, fatiga rápida o hinchazón en las piernas no siempre se deben a la insuficiencia renal, pero no deben tomarse a la ligera si aparecen durante mucho tiempo. Los exámenes tempranos y las pruebas necesarias ayudan a detectar la enfermedad a tiempo y protegen la función renal a largo plazo.