
Los tatuajes son cada vez más comunes en muchos países. En Australia, alrededor de 1/3 de la población tiene tatuajes porque muchas personas ven esto como un hito de madurez.
Sin embargo, un estudio de un grupo de oftalmólogos en Australia, publicado en la revista científica Clinical & Experimental Ophthalmology, registró 40 casos de peritonitis relacionada con tatuajes en el período 2023-2025. A nivel mundial, el número de casos se ha duplicado desde 2010.
Esta afección se llama "flebitis por tatuaje". La enfermedad ocurre cuando la respuesta inmune del cuerpo a la tinta tatuada causa inflamación, no solo en la zona de la piel tatuada sino que también puede extenderse a los ojos.
Algunos tipos de tinta de tatuajes pueden contener productos químicos tóxicos. En la mayoría de los casos, el cuerpo no reacciona a estas sustancias. Sin embargo, en algunas personas, el sistema inmunológico puede identificar la tinta de tatuajes como un agente peligroso y desencadenar una reacción inflamatoria.
Las células inflamadas pueden romper la barrera protectora entre la sangre y los ojos, causando así peritonitis. Esta es la capa media del ojo, que juega un papel importante en la regulación de la luz y ayuda a los ojos a concentrarse en el objeto.
Las personas enfermas pueden experimentar síntomas como dolor de ojos repentino, ojos rojos o sensibilidad a la luz. En casos graves, la enfermedad puede provocar glaucoma o daño al nervio óptico, causando pérdida de visión.
La enfermedad todavía se considera rara. Sin embargo, algunos científicos creen que el número real de casos puede ser mayor debido a que no se ha diagnosticado completamente.
Los estudios también muestran que la meningitis a menudo va acompañada de inflamación en el sitio del tatuaje. Los síntomas pueden aparecer después del tatuaje de unos meses a muchos años.
Algunos factores pueden aumentar el riesgo de enfermedad, como tatuajes grandes o el uso de tinta negra. Las personas con sistemas inmunitarios sobreactivos o que padecen enfermedades también pueden ser más propensas a complicaciones.
La peritonitis se puede tratar con gotas para los ojos que contienen esteroides en casos leves. En casos graves, el médico puede inyectar esteroides directamente en el ojo o usar inmunosupresores durante un período prolongado.
Sin embargo, el tratamiento no siempre da resultados completos. Algunos pacientes todavía sufren de discapacidad visual temporal o permanente, incluso complicaciones como cataratas o glaucoma.
Los expertos recomiendan que las personas con tatuajes deben someterse a un examen ocular si descubren que la zona tatuada está inflamada o que aparecen signos anormales de visión como dolor de ojos, ojos rojos o sensibilidad a la luz.