Muchas personas hacen ejercicio diligentemente, complementan las proteínas y mantienen un horario de ejercicio regular para mejorar la forma física. Sin embargo, los expertos creen que fumar puede reducir significativamente la eficacia de estos esfuerzos.
Según la Dra. Hema Venkataraman, experta en endocrinología del Hospital KIMS (India), fumar afecta el metabolismo, la resistencia y la capacidad de desarrollo muscular. Mientras tanto, los músculos que quieren desarrollarse necesitan un suministro adecuado de oxígeno, nutrientes y un tiempo de recuperación adecuado.
Reduce la cantidad de oxígeno que llega a los músculos
Uno de los efectos más evidentes del tabaco es reducir la capacidad de transportar oxígeno en el cuerpo. El humo del tabaco contiene monóxido de carbono, una sustancia que puede unirse a la hemoglobina en la sangre con más fuerza que el oxígeno. Esto reduce la cantidad de oxígeno que llega a los órganos y músculos.
Además, fumar también reduce la circulación sanguínea. Cuando los músculos reciben menos oxígeno y nutrientes, las personas que hacen ejercicio se sienten fácilmente cansadas, reducen la resistencia y tienen dificultades para mantener una alta intensidad de ejercicio.
Afecta la fuerza muscular
Un estudio publicado en la revista de la Sociedad de Epidemiología de Corea muestra que las personas que fuman tienen menos fuerza muscular que las que no fuman. El estudio también registró que las personas que han dejado de fumar suelen mantener una mejor fuerza muscular con el tiempo.
Según los expertos, esto demuestra que dejar de fumar no solo es beneficioso para la salud, sino que también ayuda a mantener la forma física y la capacidad de movimiento a largo plazo.
Reduce el proceso de recuperación
El proceso de aumento muscular ocurre principalmente durante el período de descanso después del ejercicio. Sin embargo, fumar puede aumentar la inflamación y el estrés oxidativo en el cuerpo, afectando así la capacidad de reparar y restaurar el tejido muscular.
Cuando el cuerpo tiene que tratar continuamente los daños causados por el humo del tabaco, el tiempo de recuperación después del ejercicio puede ser más largo y la eficacia del aumento muscular también se ve limitada.
¿Los fumadores aún pueden ganar músculo?
Los expertos dicen que los fumadores aún pueden lograr algún progreso en el proceso de ejercicio. Sin embargo, la eficacia a menudo no es óptima en comparación con los no fumadores, especialmente en aspectos como la resistencia, la capacidad de recuperación y el rendimiento motor.
Después de dejar de fumar, la salud tiene la posibilidad de mejorar relativamente rápidamente. Muchos estudios registran que la circulación sanguínea, la función cardiovascular y la motilidad mejoran significativamente con el tiempo al dejar de fumar.
Por lo tanto, para aquellos que quieren mejorar su forma física o construir músculos de manera efectiva, dejar de fumar es uno de los cambios más importantes para lograr los objetivos de entrenamiento.