Según la Dra. Neha Khandelwal, directora del departamento de Obstetricia y Ginecología del Hospital Cloudnine (Nueva Delhi, India), algunos estudios muestran que las mujeres con parejas que fuman tienen un mayor riesgo de preeclampsia que las que tienen parejas que no fuman.
¿Qué es la preeclampsia?
La preeclampsia es una complicación grave del embarazo, que suele aparecer después de la semana 20, caracterizada por presión arterial alta y riesgo de daño a órganos como el hígado y los riñones.
Los signos comunes incluyen presión arterial alta, proteínas en la orina, dolor de cabeza intenso, hinchazón y trastornos visuales. Si no se detecta y trata a tiempo, la preeclampsia puede progresar a eclampsia, causando convulsiones y amenazando la vida de la madre y el feto.
¿Cómo afecta el tabaquismo del marido?
Se sabe que fumar es un factor perjudicial para la salud reproductiva. Sin embargo, los efectos del tabaco no solo se limitan a los fumadores, sino que también pueden afectar al embarazo.
La Dra. Khandelwal dijo que uno de los mecanismos puede estar relacionado con la calidad del esperma. Fumar puede causar estrés oxidativo y dañar el ADN del esperma. Esto puede afectar el desarrollo normal de la placenta, un factor importante en el suministro de oxígeno y nutrición al feto.
Además, el humo pasivo también es un factor preocupante. Cuando un marido fuma cerca de su esposa embarazada, la mujer embarazada puede inhalar productos químicos tóxicos como la nicotina, el monóxido de carbono y la turba. Estas sustancias pueden dañar los vasos sanguíneos y aumentar el riesgo de presión arterial alta.
Algunos estudios también muestran que fumar puede afectar el proceso de formación y actividad de la placenta. Cuando la placenta no se desarrolla correctamente, el riesgo de complicaciones prenatales, incluida la preeclampsia, puede aumentar.
¿Qué hacer para reducir el riesgo?
Los expertos creen que cambiar el estilo de vida antes y durante el embarazo puede ayudar a reducir el riesgo de complicaciones.
En primer lugar, el esposo debe dejar de fumar antes de planear tener hijos para mejorar la salud del esperma y limitar el riesgo de exposición al humo del tabaco.
Además, las mujeres embarazadas deben evitar la exposición al humo del tabaco en casa o en lugares públicos. Un entorno de vida libre de humo ayudará a proteger la salud tanto de la madre como del feto.
Además, las parejas también deben mantener una dieta saludable, hacer ejercicio razonablemente y controlar el estrés para apoyar un embarazo saludable.
Los chequeos prenatales periódicos también son muy importantes para controlar la presión arterial y detectar tempranamente signos anormales.
Los expertos enfatizan que un embarazo saludable no solo depende de la madre. Los cambios positivos en el estilo de vida de ambos cónyuges, especialmente el abandono del tabaco, pueden contribuir a reducir el riesgo de complicaciones y proteger la salud de la madre y el bebé.