La paciente N, de 42 años, pesa unos 90 kg, tiene antecedentes de epilepsia a largo plazo, retraso mental y menorragia prolongada. Debido a las limitaciones de la conciencia, la paciente no tiene la capacidad de evaluar su estado de salud ni de expresar completamente las anomalías que están ocurriendo.
Esto hace que los signos de enfermedades ginecológicas se pasen por alto durante mucho tiempo. Llevar a un paciente que sufre convulsiones frecuentes y tiene un contacto limitado a un centro médico también encuentra no pocas dificultades.
Solo cuando recibieron el apoyo y el aliento de la gente de la zona, la familia llevó a la paciente al Hospital Central de Obstetricia y Ginecología, sede 2, para un examen.
A través del examen y el diagnóstico especializado, los médicos descubrieron un tumor grande en la cavidad abdominal con un tamaño de unos 20 cm. El tumor pesa hasta 1,5 kg.
Según los médicos, la dificultad del caso no solo radica en el gran tamaño del tumor, sino también en el complejo estado de salud subyacente del paciente.
Los pacientes también padecen hipertensión, enfermedades cardiovasculares y ataques epilépticos que aparecen con frecuencia. Estos son factores que aumentan el riesgo durante la anestesia y la cirugía.
El equipo de tratamiento debe prestar especial atención al riesgo de hipertensión severa, trastornos cardiovasculares o aparición de ataques epilépticos agudos durante y después de la cirugía. Por lo tanto, el plan de tratamiento se construye en la dirección de controlar estrictamente cada riesgo, con la coordinación entre las especialidades.
Después de un proceso de preparación y seguimiento de cerca del estado del paciente, el equipo quirúrgico extirpó con éxito un tumor de aproximadamente 20 cm de tamaño y 1,5 kg de peso.
La extirpación del tumor ayuda a resolver un gran riesgo para la salud del paciente, al tiempo que abre oportunidades de recuperación después de un largo período de no ser detectado ni tratado. No solo el proceso quirúrgico, sino también la etapa de atención postoperatoria plantea muchos requisitos especiales.
El Dr. Nguyen Thai Giang, subdirector del Departamento de Obstetricia y Oncología, quien realizó directamente la cirugía, dijo que los pacientes tienen dificultades para cuidarse a sí mismos y la herida quirúrgica debido a la limitada conciencia.
La etapa postoperatoria continúa planteando nuevos desafíos cuando el paciente no puede cuidar de forma proactiva la herida quirúrgica debido a las barreras cognitivas. El colectivo de médicos y enfermeras del departamento debe estar de guardia, brindando apoyo integral desde el cambio de vendajes, la higiene hasta el seguimiento de cerca de las posibles complicaciones, para garantizar la seguridad del paciente durante todo el proceso de recuperación", compartió el Dr. Nguyen Thai Giang.
Los médicos recomiendan que los pacientes con conciencia limitada o enfermedades neurológicas deben ser monitoreados regularmente por sus familias y cuidadores. Cuando aparezcan síntomas anormales prolongados como sangrado menstrual abundante, dolor abdominal, distensión abdominal, deben ser llevados a un examen temprano, sin esperar a que la enfermedad progrese gravemente.