Rico en compuestos vegetales antiinflamatorios
El té de manzanilla contiene muchos antioxidantes naturales, especialmente flavonoides y polifenoles, entre los que destaca la apigenina.
El estrés oxidativo y la inflamación crónica suelen ocurrir en paralelo. Los antioxidantes ayudan a neutralizar los radicales libres, moléculas inestables que pueden dañar las células y promover el proceso inflamatorio. En particular, la apigenina en el té de manzanilla tiene la capacidad de actuar sobre las vías inflamatorias, apoyando así la reducción de la respuesta inflamatoria en el cuerpo.
Mejorar la calidad del sueño
Un sueño deficiente es uno de los factores que aumentan la inflamación crónica. La falta de sueño o el sueño poco profundo pueden aumentar las citoquinas inflamatorias, mientras que un sueño de calidad ayuda a regular el sistema inmunológico y promueve el proceso de recuperación de tejidos.
El té de manzanilla es una opción adecuada antes de acostarse gracias a la sustancia activa apigenina que tiene la capacidad de conectarse con los receptores del cerebro relacionados con la sensación de relajación.
Apoyo a la relajación, control del estrés
El estrés prolongado no solo afecta al espíritu, sino que también aumenta los niveles de cortisol y estimula al cuerpo a producir compuestos inflamatorios.
La apigenina en el té de manzanilla puede ayudar a calmar la actividad del sistema nervioso, ayudar a reducir el estrés y contribuir a controlar los niveles de cortisol.