
Según Sciencealert, la osteoporosis aparece mucho en mujeres posmenopáusicas y ancianos. Se estima que cada año en el Reino Unido hay más de 500.000 fracturas relacionadas con la baja densidad ósea.
La enfermedad generalmente no causa síntomas claros. Muchas personas solo la detectan cuando tienen fracturas óseas o se someten a pruebas de densidad ósea debido a la edad, la menopausia u otros factores de riesgo.
Según los expertos, los huesos del cuerpo siempre experimentan un proceso de regeneración continuo. Los huesos viejos se descomponen y se forman huesos nuevos. En la etapa temprana de la edad adulta, estos dos procesos se llevan a cabo de manera equilibrada. Sin embargo, después de los 20 a los 30 años, la cantidad de huesos perdidos comienza a ser mayor que la cantidad de huesos recién creados, lo que hace que la densidad ósea disminuya gradualmente con el tiempo.
El envejecimiento se considera el mayor factor de riesgo de osteoporosis. Además, los cambios hormonales, especialmente la disminución de estrógeno después de la menopausia, pueden acelerar la pérdida ósea en las mujeres.
Muchos factores en el estilo de vida también afectan la salud ósea. Fumar, beber mucho alcohol, hacer poco ejercicio o una dieta baja en calcio y vitamina D pueden debilitar los huesos con el tiempo.
Algunos medicamentos como los esteroides de larga duración, junto con enfermedades que afectan la absorción de nutrientes como la enfermedad de Crohn o la enfermedad celíaca, también pueden aumentar el riesgo de enfermedad.
Según The Conversation, la detección temprana de la disminución de la densidad ósea juega un papel importante en la prevención de la osteoporosis avanzada y más grave. La densidad ósea generalmente se mide mediante el método de radiografía DXA, una forma de radiografía de dosis baja utilizada para evaluar la solidez ósea.
El tratamiento generalmente se centra en el objetivo de ralentizar la pérdida ósea y reducir el riesgo de fracturas óseas. Se puede recomendar a los pacientes que cambien su estilo de vida, como dejar de fumar, limitar el alcohol, mantener un peso saludable y aumentar el ejercicio.
Se cree que los ejercicios de soporte de peso como caminar, correr o bailar pueden estimular la formación de huesos. Los ejercicios que aumentan la fuerza muscular y mejoran el equilibrio como el Tai Chi también ayudan a reducir el riesgo de caídas que provocan fracturas.
Una dieta rica en calcio y vitamina D se considera un factor importante para mantener la salud ósea. En algunos casos, el médico puede recetar suplementos de vitamina D o usar medicamentos para limitar el proceso de digestión ósea si el riesgo de fractura ósea es alto.
La osteoporosis leve no debe considerarse una afección menos grave, sino que debe considerarse un signo de advertencia para una intervención temprana. Los expertos creen que mantener un estilo de vida saludable durante un largo período de tiempo sigue siendo la solución más eficaz para proteger la salud ósea y reducir el riesgo de osteoporosis en el futuro.