Las hormonas disminuyen, lo que hace que las articulaciones sean vulnerables.
Muchas mujeres que entran en la menopausia suelen prepararse psicológicamente para los sofocos, el insomnio o los cambios emocionales. Sin embargo, un síntoma común pero poco notorio es el dolor articular prolongado, especialmente en las rodillas, los dedos y la zona lumbar.
El Dr. Akhilesh Rathi, especialista en cirugía de reemplazo articular y ortopedia en la India, dijo que el estrógeno no solo es una hormona reproductiva, sino que también juega un papel en la protección de los huesos, el cartílago y las articulaciones. Cuando los niveles de estrógeno disminuyen drásticamente durante la menopausia, la respuesta inflamatoria en el cuerpo aumenta, lo que hace que las articulaciones sean más propensas al dolor y la degeneración.
Según los cirujanos ortopédicos, la rigidez matutina es un signo común en las mujeres premenopáusicas. Si esta condición dura más de 20 minutos al día, los pacientes deben acudir al médico porque puede estar relacionada con la artritis en etapa temprana.
Además, el aumento de peso debido a trastornos metabólicos también ejerce una mayor presión sobre las articulaciones. Solo un aumento de unos pocos kilogramos puede empeorar el dolor de rodilla, especialmente al subir escaleras o hacer mucho ejercicio.
El ejercicio adecuado ayuda a reducir el dolor de manera efectiva.
No pocas mujeres limitan caminar por temor a que el dolor articular empeore. Sin embargo, según la profesora Susan Davis, experta en salud femenina de la Universidad de Monash, Australia, la falta de ejercicio es el factor que hace que las articulaciones se endurezcan y duelan de forma más persistente.
Los ejercicios ligeros como caminar, yoga, andar en bicicleta lentamente o relajar los músculos pueden ayudar a mejorar la circulación sanguínea, aumentar la fuerza muscular y reducir la presión sobre las articulaciones. Mantener un ejercicio regular es más importante que hacer ejercicio de alta intensidad durante un corto período de tiempo.
Los expertos también recomiendan que las mujeres no dependan completamente de los analgésicos. El uso prolongado de medicamentos puede encubrir las causas reales, como la deficiencia de vitamina D, la artrosis o los trastornos hormonales.
Los médicos recomiendan que las mujeres de mediana edad mantengan un peso razonable, complementen la nutrición adecuada y realicen exámenes de salud periódicos para detectar precozmente los problemas óseos y articulares durante la menopausia.