Al entrar en la menopausia, los cambios hormonales y el proceso metabólico se ralentizan dificultan el control del peso. Según los expertos, la grasa abdominal no solo afecta la figura, sino que también provoca graves problemas de salud como presión arterial alta, diabetes e inflamación, lo que aumenta el riesgo de ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares.
Muchas personas creen que comer tarde causará aumento de peso, pero la nutricionista Violeta Morris (Columbus, EE. UU.) afirma: La eficacia depende de qué alimentos elijas.
A continuación, se presentan 3 tipos de alimentos que ayudan a reducir la grasa abdominal incluso mientras duermes.
1. Nueces
Aunque las nueces contienen mucha grasa, la investigación muestra que el consumo de nueces está estrechamente relacionado con la gestión del peso a largo plazo. La proteína y las grasas saludables de las nueces crean una sensación de saciedad, evitando la ingesta de otros alimentos poco nutritivos.
En particular, comer entre 13 y 17 medias nueces ayuda al cuerpo a aumentar los niveles de melatonina. Esta es una hormona importante que ayuda a mejorar la calidad del sueño. Un sueño profundo y reparador es un factor clave para que el metabolismo de las grasas se desarrolle sin problemas.
2. Kefir
El kéfir es un tipo de leche fermentada rica en proteínas, baja en grasa y que contiene abundantes probióticos beneficiosos para el microbioma intestinal. La experta Violeta Morris dice que el consumo regular de alimentos fermentados ayuda a mejorar la digestión y apoya la pérdida de peso potencial.
Un estudio en mujeres premenopáusicas con sobrepeso mostró que el uso de kefir ayuda a mejorar significativamente el índice de grasa en sangre después de 8 semanas. Con unos 10 g de proteína por taza, el kefir es un refrigerio equilibrado que ayuda a estabilizar el azúcar en sangre durante toda la noche.
3. Granada
La granada contiene un contenido de antioxidantes mucho mayor que el té verde o el jugo de naranja y pomelo. Estas sustancias juegan un papel importante en la reducción del estrés oxidativo, un factor inflamatorio y resistente a la insulina.
La investigación muestra que el consumo regular de granada ayuda a reducir significativamente el peso corporal y el IMC, especialmente en personas obesas. La reducción de la inflamación en el cuerpo a través de los nutrientes de la granada no solo ayuda a dormir mejor, sino que también promueve un proceso sostenible de eliminación de grasa abdominal.