Sin embargo, los expertos en nutrición dicen que si se elige el tipo correcto de carne y se procesa de manera razonable, este alimento aún puede ayudar a controlar el peso y reducir la grasa abdominal.
Según los expertos, las carnes magras como el pechuga de pollo, la carne de res magra o la carne de cerdo magra contienen un alto contenido de proteínas pero poca grasa. Las proteínas ayudan al cuerpo a mantener la masa muscular y crear una sensación de saciedad duradera, limitando así comer demasiado durante el día, un factor importante en el control de la grasa abdominal.
Un estudio publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition muestra que una dieta rica en proteínas puede ayudar a aumentar la sensación de saciedad y apoyar la reducción de grasa corporal de manera más efectiva que una dieta baja en proteínas.
Según Lisa Young, nutricionista estadounidense, añadir proteína magra a las comidas puede ayudar a controlar la ingesta de calorías. "La proteína no solo ayuda a mantener la masa muscular, sino que también aumenta el metabolismo, lo que ayuda a reducir la grasa, especialmente la grasa abdominal", dijo.
Para aprovechar este beneficio, los expertos recomiendan priorizar los métodos de procesamiento bajos en grasa, como hervir, cocinar al vapor o freír ligeramente en una sartén en lugar de freír. Al mismo tiempo, se debe combinar la carne magra con verduras verdes y cereales integrales para crear una comida nutritiva equilibrada.
Sin embargo, la reducción de la grasa abdominal no depende de un solo tipo de alimento. Los expertos creen que una dieta razonable, combinada con ejercicio regular y suficiente sueño son factores importantes para ayudar a controlar la grasa abdominal y mantener la salud a largo plazo.