Segun The Conversation un estudio reciente analizo datos nacionales de niños y adolescentes de 6 a 19 años en los Estados Unidos. Los resultados mostraron que los niños que estaban expuestos mucho al humo del cigarrillo pasivo tenian niveles de plomo en sangre entre un 18% y un 29% mas altos que los grupos menos expuestos. El plomo es una toxina nerviosa que puede dañar el cerebro y reducir la capacidad de percibir.
El impacto del humo de tabaco pasivo es particularmente grave en niños de 6 a 10 años cuando el cerebro y el sistema nervioso estan creciendo rapidamente. Los niños de hogares de bajos ingresos tambien tienen un mayor riesgo con niveles de plomo en sangre un 27% mas altos que los niños de familias acomodadas. Esto muestra que la desigualdad en el entorno de vida contribuye a aumentar el riesgo de retraso en el desarrollo intelectual en los niños.
Las toxinas del humo del cigarrillo no se eliminan facilmente del cuerpo. Se acumulan en los huesos y se absorben gradualmente en la sangre causando daños neurologicos irreversibles. Los niños con exposicion prolongada pueden experimentar perdida de memoria disminucion de la capacidad de concentracion disminucion del coeficiente intelectual e incluso aumento del riesgo de enfermedades neurologicas como el Alzheimer o trastornos mentales.
El humo del tabaco pasivo no solo causa enfermedades respiratorias sino que tambien destruye silenciosamente el desarrollo intelectual de los niños. Esta es una fuerte advertencia de que ningun nivel de exposicion es seguro. Construir un entorno de vida sin humo del tabaco desde la familia hasta la escuela es un paso urgente para proteger a las generaciones futuras.