La leche de cabra es cada vez más elegida por muchas personas como una alternativa a la leche de vaca gracias a su sabor característico y su capacidad de fácil digestión para algunas personas. Sin embargo, para las mujeres embarazadas, esta no siempre es la opción óptima.
Según la Dra. Chetna Jain, directora del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Hospital Cloudnine (India), las mujeres embarazadas pueden usar leche de cabra pasteurizada, pero no deben considerarla como una fuente de leche o una fuente de nutrición principal durante el embarazo.
Una de las razones importantes es que la leche de cabra tiene un bajo contenido de folato (vitamina B9) natural. El folato juega un papel esencial en el desarrollo del cerebro y la médula espinal del feto, especialmente en las primeras semanas del embarazo. La deficiencia de folato puede aumentar el riesgo de defectos del tubo neural, incluida la espina bífida.
Según los expertos, si las mujeres embarazadas dependen demasiado de la leche de cabra sin complementar suficiente folato de los alimentos o las pastillas según las indicaciones de su médico, el riesgo de deficiencia de este nutriente puede aumentar. Esto se considera uno de los problemas nutricionales más preocupantes en las primeras etapas del embarazo.
Además del folato, la leche de cabra también contiene muy poco hierro, un nutriente que juega un papel importante en el proceso de creación de hemoglobina, ayudando a transportar oxígeno al cuerpo de la madre y al feto. Durante el embarazo, la demanda de hierro aumenta para satisfacer el desarrollo del bebé. Si las mujeres embarazadas no complementan suficiente hierro de otras fuentes alimenticias sino que dependen mucho de la leche de cabra, el riesgo de anemia puede aumentar. Esta condición no solo causa fatiga y deterioro de la salud de la madre, sino que también afecta el desarrollo del feto y aumenta el riesgo de parto prematuro.
A pesar de ciertas limitaciones, la leche y los productos lácteos todavía se consideran parte de una dieta saludable durante el embarazo. Un estudio publicado en 2022 en la revista Frontiers in Nutrition mostró que las mujeres que usan muchos productos lácteos tienden a dar a luz a bebés con un peso más adecuado y tienen menos riesgo de dar a luz a bebés con bajo peso.
Sin embargo, los expertos enfatizan que este beneficio no significa que la leche de cabra sea la mejor opción para todas las mujeres embarazadas. Es importante asegurar una dieta equilibrada y satisfacer plenamente las necesidades nutricionales durante todo el embarazo.
Además de los problemas nutricionales, las mujeres embarazadas deben evitar especialmente el uso de leche de cabra fresca o no pasteurizada. Este tipo de leche puede contener bacterias patógenas como Listeria, Salmonella, Campylobacter o E. coli. Estos agentes pueden aumentar el riesgo de aborto espontáneo, mortinato, parto prematuro o causar infecciones graves en los recién nacidos.
Los expertos recomiendan que si se quiere usar leche de cabra durante el embarazo, las mujeres embarazadas solo deben elegir productos que hayan sido esterilizados y usarlos en cantidades adecuadas. Al mismo tiempo, es necesario asegurarse de complementar completamente el folato, el hierro y otros nutrientes esenciales a través de una dieta diversa y vitaminas prenatales según las instrucciones de un médico.