Opciones ricas en fibra de frutas y lentejas
La fibra es un nutriente esencial para el sistema digestivo y la salud en general. Los nutricionistas recomiendan que las mujeres adultas complementen con unos 25 gramos de fibra al día, mientras que los hombres necesitan unos 38 gramos. Sin embargo, muchas personas todavía creen que los frijoles son la fuente más importante de fibra.
De hecho, el aguacate es uno de los alimentos destacados con alrededor de 9-10 gramos de fibra por fruta. Simplemente combinar aguacate con pan integral en el desayuno puede aumentar significativamente la ingesta de fibra en el cuerpo.
Además, las bayas como las frambuesas rojas y las frambuesas negras contienen una cantidad bastante alta de fibra. Los maracuyá, la guayaba, las peras, las manzanas, las naranjas y los plátanos también son opciones ideales para ayudar a diversificar las fuentes de fibra en la dieta diaria.
Las lentejas son otro alimento notable con casi 8 gramos de fibra en cada media taza. Además de los beneficios para el sistema digestivo, las lentejas también proporcionan una fuente de proteína vegetal de alta calidad.
Las nueces, las verduras y los cereales integrales contribuyen a proteger la salud intestinal.
Las nueces como las almendras, los pistachos, las semillas de girasol y especialmente las semillas de chía contienen mucha fibra. Entre ellas, una porción de nueces de chía de unos 28 gramos puede proporcionar casi 10 gramos de fibra.
En el grupo de verduras, los guisantes, el repollo de Bruselas y el brócoli son alimentos ricos en fibra, fáciles de preparar en las comidas diarias. Además, la avena, la cebada, la quinua y el pan integral también son valiosas fuentes de fibra del grupo de cereales integrales.
Según Jennifer Lefton, experta en nutrición clínica en Estados Unidos, aumentar la ingesta de fibra debe hacerse paso a paso para limitar la hinchazón o el malestar gastrointestinal. Mientras tanto, el Dr. Walter Willett, experto en nutrición de la Escuela de Salud Pública Harvard T.H. Chan (EE. UU.), dijo que una dieta rica en fibra de diversas fuentes de alimentos puede contribuir a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y apoyar la salud intestinal a largo plazo.
Los expertos también señalan que beber suficiente agua es un factor importante para ayudar a que la fibra sea efectiva y apoye que la actividad digestiva se desarrolle más fácilmente.