Según el Centro Médico Johns Hopkins (EE. UU.), la retención urinaria ocurre cuando el paciente no puede vaciar completamente la vejiga a pesar de sentir ganas de orinar. Esta condición es común en ancianos debido a hiperplasia prostática benigna, estreñimiento prolongado, efectos secundarios de medicamentos o trastornos nerviosos del control de la vejiga.
Los expertos advierten que si la orina se acumula durante mucho tiempo, los pacientes corren el riesgo de infección del tracto urinario, cálculos en la vejiga, daño renal o disminución de la función de la vejiga. Algunos casos también presentan dolor abdominal inferior, micción débil, micción intermitente o micción frecuente por la noche.
Según el Instituto Nacional de Envejecimiento de EE. UU., muchas personas mayores a menudo son subjetivas con los trastornos urinarios porque piensan que son manifestaciones normales de la edad. Sin embargo, los cambios en los hábitos urinarios pueden reflejar problemas de salud que deben controlarse a tiempo.
Los médicos recomiendan que las personas mayores acudan al médico si aparecen retención urinaria, dificultad para orinar o dolor al orinar durante mucho tiempo. La detección temprana de la causa ayudará a tratar eficazmente y limitar las complicaciones.
Además, las personas mayores deben beber suficiente agua, evitar aguantar la orina durante mucho tiempo, hacer ejercicio suave y controlar bien las enfermedades subyacentes como la diabetes y la presión arterial para apoyar la salud del sistema urinario.