Una dieta baja en oxalato se centra en limitar los alimentos que contienen mucho de este compuesto, una sustancia natural que puede unirse al calcio en la orina, formando así cálculos renales de oxalato de calcio, el tipo de cálculo más común.
La reducción de la ingesta de oxalato ayuda al cuerpo a excretar menos esta sustancia a través de la orina, reduciendo así el riesgo de cristalización y cálculos renales.
1. Alimentos bajos en oxalato
Los alimentos bajos en oxalato incluyen muchas frutas y verduras como plátanos, manzanas, sandías, papayas, repollo, coliflor, pepino, champiñones... Además, los productos lácteos y los cereales integrales (usados en cantidades moderadas) también son opciones adecuadas.
Además, beber suficiente agua y líquidos ayuda a mantener la cantidad de agua en el cuerpo, lo que contribuye a reducir el riesgo de formación de cálculos renales.
2. Alimentos ricos en oxalato
Algunos alimentos con alto contenido de oxalato como las espinacas, las remolachas, las nueces, el chocolate, el té, los productos de soja, la batata...
Estos alimentos no son del todo dañinos, sin embargo, debes limitar las porciones y la frecuencia de consumo para controlar la cantidad de oxalato que ingieres.
3. Personas que deben adoptar una dieta baja en oxalato
Esta dieta se recomienda a menudo para los siguientes casos:
Persona que ha tenido cálculos renales de oxalato de calcio
Personas con cálculos renales recurrentes
Personas con altas concentraciones de oxalato en orina
Personas con enfermedades que aumentan la capacidad de absorber oxalato
Sin embargo, el ajuste de la dieta requiere el asesoramiento de un profesional médico para garantizar el equilibrio nutricional.