En el contexto de la rápida urbanización y el aumento de la población en las grandes ciudades como: Hanoi, Ciudad Ho Chi Minh, Da Nang y Can Tho, la contaminación acústica no solo afecta la salud humana, sino que también tiene un impacto negativo en la calidad de vida y la productividad laboral. Según estudios recientes, la contaminación acústica en las ciudades vietnamitas ha superado el umbral permitido en muchos casos.
En la ciudad de Ho Chi Minh, las encuestas muestran que el ruido en muchas áreas residenciales, parques industriales y transporte público siempre está por encima de los 65 decibelios (dB), mientras que el nivel de seguridad para la salud humana es por debajo de los 55 dB. Esta situación se vuelve aún más grave en las horas pico, cuando el tráfico está congestionado y las actividades de construcción y producción son ruidosas.
Las principales causas de contaminación acústica en las ciudades vietnamitas incluyen el ruido de los vehículos de transporte (automóviles, motocicletas), las actividades de construcción, la industria, las instalaciones de servicio como bares de karaoke, restaurantes y actividades de entretenimiento público. En particular, el ruido del tráfico es la principal causa que afecta a las zonas residenciales en las grandes ciudades.
La contaminación acústica puede causar muchos problemas de salud graves. Según los expertos médicos, el ruido prolongado puede provocar enfermedades cardiovasculares, presión arterial alta, pérdida auditiva, insomnio, estrés nervioso e incluso depresión. Los niños, las personas mayores y las personas con enfermedades subyacentes son el grupo más vulnerable.
Para reducir la contaminación acústica en las ciudades, se necesitan soluciones sincrónicas desde el nivel de gestión hasta la gente. Una de las soluciones importantes es fortalecer la gestión e inspección de las fuentes de ruido. Específicamente, las agencias funcionales necesitan establecer un sistema de medición de ruido en áreas de alto riesgo como áreas residenciales, parques industriales, áreas de transporte e instalaciones de servicios públicos. A partir de ahí, los niveles de contaminación acústica pueden controlarse y manejarse de manera oportuna.
Otra solución es mejorar el sistema de transporte público y desarrollar la infraestructura urbana. La reducción del número de vehículos personales y el aumento del desarrollo del transporte público reducirán el nivel de contaminación acústica del tráfico.
Al mismo tiempo, las medidas para construir carreteras despejadas, construir líneas de metro y trenes elevados también reducirán el ruido de los vehículos.
En particular, el proyecto de enmienda del Código Penal de 2026 que está siendo elaborado y consultado por el Ministerio de Seguridad Pública hasta el 7 de mayo ha planteado propuestas para los delitos ambientales. Entre ellos, 1 de los 3 actos que se están considerando procesar penalmente en los delitos ambientales es causar ruido, vibración y olor ilegales que superan los estándares.
Las soluciones para prevenir la contaminación acústica deben implementarse de manera sincrónica y efectiva, incluida la gestión, la mejora de la infraestructura de transporte, el ajuste de las regulaciones de construcción y la sensibilización de la comunidad.