La paciente de 21 años, residente en la ciudad de Ho Chi Minh, fue llevada al Departamento de Emergencias del Hospital General de Bà Rịa unos 30 minutos después del accidente. Aunque la parte de la extremidad cortada no se había conservado adecuadamente según las recomendaciones médicas, el corto tiempo de transporte facilitó la atención de emergencia y el tratamiento.
Inmediatamente después de la recepción, los médicos evaluaron rápidamente la lesión, realizaron las pruebas necesarias y activaron el procedimiento quirúrgico de emergencia para reconectar la extremidad amputada.
Durante la cirugía, el equipo notó que el daño vascular en la posición seccionada no podía conectarse directamente. Los médicos utilizaron un segmento de vena tomado de la pierna del paciente para injertar vasos sanguíneos y restablecer la circulación en la mano. Esta es una técnica microneumática especializada que requiere una precisión muy alta.
Después de más de 6 horas de cirugía continua, el equipo del Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología, Hospital General de Bà Rịa, en coordinación con el Departamento de Anestesiología y Reanimación del hospital, realizó una combinación ósea, sutura de tendones, nervios, arterias y venas bajo un microscopio quirúrgico. Una vez completada, la circulación sanguínea a la mano se restauró.
El paciente está siendo monitoreado y tratado intensivamente en el hospital. Las manos y las muñecas después de la cirugía muestran signos de buen sangrado.
Los médicos dicen que los casos de extremidades cortadas todavía tienen la oportunidad de ser reconectados con éxito si el paciente es llevado a un centro médico con capacidad de microcirugía en un futuro próximo y la parte de la extremidad cortada se conserva correctamente. El tiempo desde el accidente hasta la cirugía es un factor importante que determina los resultados del tratamiento.
Los médicos recomiendan que cuando se produzca una rotura de una extremidad, es necesario vendar rápidamente para detener el sangrado, envolver la parte de la extremidad con gasa o una toalla limpia, ponerla en una bolsa de nailon sellada y luego colocarla en un recipiente con hielo. No permita que la parte de la extremidad entre en contacto directo con hielo o se sumerja en hielo. El paciente debe ser llevado a un centro médico con capacidad de microcirugía lo antes posible para aumentar las posibilidades de preservar la extremidad y restaurar la función.