Esto hace que la piel parezca arrugada, menos elástica y más propensa a la flacidez. Según los expertos en nutrición, complementar con frutas ricas en vitamina C y antioxidantes puede ayudar al cuerpo a sintetizar colágeno de manera más efectiva.
Según Julia Zumpano, nutricionista de la Cleveland Clinic (EE. UU.), la vitamina C juega un papel esencial en el proceso de formación de colágeno. Si falta este nutriente, el cuerpo tendrá dificultades para producir y mantener una estructura de colágeno saludable.
Una de las frutas que debe priorizarse son las naranjas, mandarinas y pomelos. Los cítricos son famosos por su abundante contenido de vitamina C, que ayuda a estimular la síntesis de colágeno y proteger la piel de los efectos de los radicales libres.
El kiwi también es una opción notable. Según el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA), un kiwi puede proporcionar una cantidad de vitamina C superior a las necesidades diarias de muchos adultos. Además, esta fruta también contiene muchos antioxidantes que apoyan la salud de la piel.
Las fresas son otra rica fuente de vitamina C. Además de apoyar la producción de colágeno, los compuestos de polifenol en las fresas también ayudan a reducir el daño celular causado por el proceso de envejecimiento.
La papaya también es muy valorada por los expertos por su contenido de vitamina C, vitamina A y la enzima papaína. Estos nutrientes pueden contribuir a mantener la piel sana y ralentizar los signos del envejecimiento.
Los expertos señalan que ninguna fruta complementa directamente el colágeno para el cuerpo. Sin embargo, mantener una dieta rica en vitamina C de frutas frescas, combinada con dormir lo suficiente, hacer ejercicio regularmente y limitar el tabaco puede ayudar al cuerpo a producir colágeno de manera más efectiva cuando supera los 35 años.